(02/04/07) Difícil partido el que tuvo que jugar ayer el Club Deportivo Mirandés, que sin duda acuso sus bajas, ante un Numancia B que en todo momento puso en dificultades a los rojillos, y demostró el porque de su buena situación en la tabla clasificatoria, y presentó sus credenciales para optar a uno de los puestos en la fase de ascenso.
Miguel Sola tuvo que recomponer su equipo ante las bajas en la banda izquierda, y de ese modo Iñigo Marín ocupó el lateral izquierdo mientras que Adriano se hizo cargo de la arcela ofensiva de esa banda.
El partido comenzó con mucha presión en el centro del campo y choque por parte de ambos condendientes, lo que hizo que el esférico no tuviese un dueño claro, al menos en los primeros compases del encuentro.
Con el paso de los minutos el Mirandés se fue haciendo con el control del juego, pero sin llegar a concretar en ocasiones claras de gol. Y no porque el equipo rojillo no lo intentase, pero el magnífico entramado defensivo del cuadro soriano impedía que los interiores rojillos pudiesen profundizar por las bandas, y el centro de la zaga numantina era un frontón donde una y otra vez se estrellaban los jugadores rojillos en su intento por buscar un resquicio en la defensa visitante.
Parecía que el resultado inicial predominaría en el marcador durante el descanso, pero cuando el primer tiempo estaba a punto de morir, el Numancia B se adelantaba por mediación de Valer.
La segunda mitad vio a un Mirandés volcado sobre el área numantina, con la clara intención de lograr el empate, labor que desde luego no iba a resultar sencilla.
Miguel Sola movió el banquillo y dio entrada a Iván Agustín y a Joseba, lo que dio más profundidad y verticalidad al juego rojillo, y las ocasiones comenzaron a llegar.
Así Marín conectó un testarazo que salió por encima del larguero de la meta visitante. Y poco después fue Mayordomo el que obligó al meta Diego a lucirse con un disparo raso. Finalmente fue Breixo quien tuvo su ocasión, pero de nuevo el meta soriano impidió la igualada rojilla.
Tanto fue el cántaro a la fuente, que al final se rompió. Así, cuando restaban diez minutos para el final del choque, Joseba lograba el tanto del empate. Y aún pudo llegar el segundo tanto rojillo, pero nuevamente Diego, evitó la intentona rojilla, en este caso de Jordi, y el empate a uno fue el resultado final.