(04/09/06) Importante victoria del Mirandés en el feudo de uno de los aspirantes al ascenso, el Atlético Bembibre.
El equipo de Miguel Sola se enfrentaba ante uno de los equipos más reforzados de la catagoría, y demostró sus credenciales para acabar entre los cuatro primeros clasificados.
Pero el equipo de
Miguel Sola salió muy concienciado al césped de La Devesa, con el ánimo de controlar el esférico y hacerse dueño del partido desde el primer minuto. Y desde luego que lo hizo. En la primera jugada llegaba el primer tiro a puerta por parte del Mirandés. Fue Joseba el que con un tímido disparo mostraba las intenciones del equipo de Miranda. Y en la siguiente fue Breixo quien llevó el peligro a la meta local.
Poco a poco el encuentro se fue estabilizando, y la batalla se planteó en el centro del campo, donde Iván Agustín y Núñez trataban de hacerse dueños y señores del mismo.
Con el paso de los minutos la medular rojilla demostraba que es una de las mejores de la categoría y sometía a su rival a un asfixiante pressing, que anulaba cualquier intento leonés por poseer el esférico, a la par que trataba de generar peligro. Precisamente, gracias a esa presión llegó el primer gol del Mirandés. El central Rodri robó un balón en el centro del campo y lo cedió a Adriano, que realizó una gran jugada individual, y dio el pase de la muerte a Breixo, que no perdonó ehizo subir el primer gol al marcador de La Devesa.
Y lejos de relajarse, o de cerrarse buscando el contragolpe, el equipo rojillo, ayer vestido de blanco, continuó llevando el peso del partido, dominando el centro del campo, y fruto de ello logrando acumular ocasiones para conseguir el segundo gol antes de llegar al descanso.
Una buena jugada entre Breixo y Mayordomo, estuvo a punto de ser culminado por Joseba, pero la zaga, muy atenta, consiguió abortar la jugada. Y, poco después, Jorge Mayordomo conectó una sensacionla volea, pero el meta Edu respondió de forma espléndida, y evito que el Mirandés se marchase al descanso con una ventaja superior.
La segunda mitad arrancó como la primera, con el Mirandés tratando de dominar el juego, y acercándose con peligro a la meta del Bembibre. Pero, como es lógico, el equipo local tenía que mostrarse más ofensivo e incisivo, con la intención de lograr la igualada. Y cuando tan sólo se llevaban cinco minutos de juego desde la reanudación, Lago estrellaba el balón en el travesaño de la meta de Triviño. Y fue este jugador, muy activo en la segunda mitad, el que tuvo otras dos ocasiones para batir al arquero vitoriano pero sin éxito.
Pero el Bembibre apretaba mucho, y logró premio. Sergio disparó con fuerza, y su zapatazo fue repelido con efectividad por Triviño, pero el balón rechazado llegó a Lago quien, ahora sí, conseguía batir al meta del Mirandés.
Sin embargo poco duraba la alegría leonesa, y en la jugada siguiente, nada más sacar de centro tras el gol, Capapay conseguía el segundo tanto del Mirandés, que a la postre sería el de la victoria mirandesista.
Poco que reseñar de ahí al final del partido, aunque aún tuvo el Mirandés la oportunidad de aumentar el marcador, pero Rodri desaprovechó una pena máxima decretada por el colegiado en el tiempo de descuento. El central envió el balón por encima del larguero de la porteria del Bembibre, y el marcador no se alteró, dando al equipo rojillo la segunda victoria de la temporada.