(05/02/07) El Mirandés ha derrotado al Hullera con mucha solvencia y comodidad, más de lo que a priori se podría esperar ante la dificultad del rival en su feudo donde siempre es complicado obtener un resultado positivo.
Desde el primer momento el Mirandés se hizo dueño y señor del esférico, ante las intenciones del Hullera de atrincherarse atrás y tratar de aprovechar alguna ocasión para salir velozmente al contragolpe intentando sorprender a la zaga rojilla.
El Mirandés movía el balón con rapidez, tratando de abrir el campo, muy estrecho, por la bandas, sobre todo con Pablo, muy activo todo el partido, y Sergio Hernández, que debutaba con el Mirandés.
Y gracias a ese dominio llegaba pronto la primera oportunidad rojilla, por mediación de Joseba que intentó batir a Avelino con una sensacional vaselina, pero el meta del conjunto leonés lo impidió despejando el balón con la yema de los dedos.
Poco más de si parecía dar la primera mitad. El Hullera estaba muy bien pertrechado atrás, aprovechandose de las reducidas dimensiones del terreno de juego para cerrar huecos. Parecía que el empate inicial sería el resultado con el que ambos conjuntos se iban a marchar al descanso, pero a falta de dos minutos para el final de la primera mitad, un robo de balón en la medular permitió a Pablo iniciar una rápida contra, donde fue derribado señalando el colegiado penalty.
La pena máxima fue ejecutada con seguridad por Iván Agustín y de ese modo se abría el marcador, con justicia a tenor de lo visto sobre el césped leonés.
En la segunda mitad el equipo local salió más decidido, tratando de buscar la igualada, lo cual permitiría al Mirandés encontrar más huecos y generar peligro sobre la meta de Avelino. Y pronto se notaría esa diferencia. Así Pablo, uno de los jugadores más peligrosos de equipo de Sola, pudo ampliar la cuenta goleadora mirandesista con un fuerte disparo, pero Avelino se lució con una espectacular palomita.
Mediada la segunda mitad debutaba Alberto con los colores rojillos, y poco después lograba su primer tanto, pero el colegiado lo invalidaba por entender que el ariete del Mirandés se había ayudado de la mano.
Siguió el Mirandés atacando, y las ocasiones seguían cayendo. Así Joseba primero, y Pablo después pudieron batir al meta Avelino, pero el balón no acabó en el fondo de las mallas. La sentencia que se esperaba, no llegaba, y a falta de veinte minutos el conjunto rojillo se quedaba con diez jugadores tras ver Núñez su segunda cartulina amarilla.
Sola reaccionó, y metió a Ateca en lugar de Sergio Hernández, tratando de apuntalar el centro del campo, para evitar que los espacios en el centro fuesen un problema para la seguridad del marcador. El Hullera, como es lógico se lanzó al ataque con fuerza, al verse en superioridad numérica, lo que dejaba aún más espacios en su propia zaga, lo que iba a aprovechar el Mirandés para lograr el gol de la tranquilidad. Jugada por la izquierda entre Gebara y Alberto, que cambió el esférico hacia Pablo, que tras deshacerse de los rivales batió a Avelino de un fuerte disparo.
De ahí al final únicamente que reseñar una oportunidad de Miki, que despejaron entre Triviño y Txejo, y la expulsión del delantero leonés Miki, tras un enfrentamiento con Ateca.