(05/03/07) Partido cómodo y sencillo para el Mirandés que se impuso por tres goles a cero al Universidad de Valladolid, pero el marcador pudo ser más abultado si el colegiado no hubiese invalidado dos tantos a los rojillos, y si se hubiesen materializado las muchas ocasiones que el equipo de Miguel Sola tuvo para aumentar su cuenta goleadora.
El equipo comenzó con el Mirandés muy bien plantado sobre el césped, moviendo el esférico con rapidez, y tratando de abrir el campo con Jordi y Pablo dejándose caer a las bandas.
Y así pronto llegaron las ocasiones, con un remate de Joseba que salió desviado, y una gran ocasión de Pablo, que mano a mano con el arquero pucelano no pudo batirle.
Se rumiaba el gol desde el primer momento y así, pasado el primer cuarto de hora, una jugada coletiva culmina con una cesión atrás de Mayordomo al borde del área para que Iván Agustín empalme un tremendo disparo que se aloja en el fondo de las mallas visitantes.
El Mirandés siguió a lo suyo, con un inconmensurable Iván Agustín en el centro del campo, apoyándose en la movilidad de Pablo y Mayordomo, y con Txejo, que tuvo que recibir asistencia médica tras un choque con Iván Agustín, y Gebara abriendo el campo por las bandas.
Y así las ocasiones iban cayendo, sobre todo un disparo de Mayordomo, magníficamente abortado por el meta vallisoletano, y un gol anulado a Alberto, tras un sensacional pase de Mayordomo al centro del área. Pero, incomprensiblemente el marcador no se movió antes del descanso.
Tras la reanudación más de lo mismo, el Mirandés muy superior física y técnicamente controlaba el esférico y el partido a placer, y sólo restaba esperar el segundo gol de la tranquilidad.
Y tras varias ocasiones llegó, con un balón al centro del área, cabeceado por Alberto al segundo palo, donde Joseba, también de cabeza, alteraba de nuevo el marcador.
A partir de ahí el Universidad terminó de bajar los brazos, y permitió que el Mirandés crease aún más peligro, y así llegó el tercer tanto, en una bonita jugada individual de Adriano, al borde del área, que se deshizo de dos contrarios y conectó un ajustado disparo que se coló junto al poste derecho de la meta pucelana.
Y todavía pudieron caer más goles. De hecho llegaron, al menos uno de Pablo, que el colegiado invalidó al entender que el atacante burgalés se encontraba en fuera de juego. Y todavía pudieron ser más, sobre todo en dos ocasiones, una de Pablo y otra de Iván Agustín, pero que no se concretaron, y no se pudo aumentar la ventaja.