(11/09/06) El Mirandés logró derrotar a la Sociedad Deportiva Hullera Vasco Leonesa, en un partido feo y trabado, en el que lo mejor para los rojillos fue el resultado, que permite al equipo de Anduva meterse entre los cuatro primeros y seguir contando todos sus encuentros por victorias.
La tarde comenzaba de un modo festivo, ya que antes del choque se presentaban ante los aficionados los equipos del convenio que participan en categorías regionales, así como el primer equipo. Posteriormente el pregonero de las fiestas patronales de Miranda de Ebro, Mario Mellado, realizó el saque de honor.
El partido comenzó con los clásicos minutos de tanteo por parte de ambos contendientes, tocando mucho el esférico en el centro del campo y sin que ninguno de los dos equipos se acercase a la meta rival con cierto peligro. Pasados esos primeros instantes de reconocimiento el Mirandés trató de hacerse con el dominio del esférico, pero se encontro con la Hullera. El equipo de Belarmino López Fierro salió al municipal de Anduva con las ideas muy claras, plantenado una zaga muy seria, y un centro del campo muy trabajador, que ahogó en todo momento la línea de creación de los rojillos, lo que impedía la circulación rápida y fluida del cuero y obligaba a los zagueros y centrocampistas rojillos a enviar balones largos, y muchas veces imprecisos, que acababan perdiéndose fuera de los límites del terreno de juego.
Ante ese panorama, la Hullera trató se salir con rápidos contragolpes. Y en uno de ellos llegó la mejor ocasión de estos cuarenta y cinco minutos. Una falta cobrada por el colegiado al borde del área rojilla, fue ejecutada con pericia por Miki, y sólo la magnífica intervención de Triviño impidió el tanto leonés.
Los últimos quince minutos de la primera mitad vieron a un Mirandés algo más metido en el partido. Ahora sí el equipo de Miguel Sola comenzó a mover el balón con más rapidez, y a verse mayor movilidad en la línea de vanguardia, lo que logró crear algún apuro mayor a los defensores visitantes, pero sin que llegasen a concretarse ocasiones de gol.
La segunda mitad arrancó con el Mirandés tratando de asfixiar a la Hullera, de encerrarla en su área y de abrir el marcador. Y a punto estuvo Jordi de lograrlo en el minuto 55, cuando su centro chut desde la banda derecha se encontró con el larguero de la meta de Avelino, y el posterior rechace, no encontró ningún rematador.
Miguel Sola movió el banquillo con el ánimo de aportar aire fresco al ataque mirandesista y así entraron Breixo y Mayordomo. Los cambios fueron providenciales, ya que, una vez más, funcionó la conexión Breixo-Capapay, para conseguir abrir la "lata" leonesa. En un veloz contragolpe mirandesista, tras robar un balón en el centro del campo, Breixo se llevó el balón por la banda izquierda y su centro fue rematado por Capapay con un certero testarazo al fondo de las mallas.
El tanto parecía el final del partido, y el final de la Hullera. Pero no fue así, ya que un saque largo del meta Avelino no fue bien despejado por la defensa local y el balón cayó en poder de Cano, que logró superar a Triviño.
Sólo quedaba tiempo para la épica, la remontada heróica, algo a lo que parece abonado esta temporada el Mirandés. Y así, a falta de tres minutos para acabar el partido, un córner botado por Mayordomo fue rematado con acierto por Iván Agustín, logrando de ese modo el segundo gol y la victoria en un partido que se complicó mucho más de lo esperado.