(12/02/07) El Mirandés sigue manteniendo el liderato tras una contundente y justa victoria ante el Benavente, en un partido muy completo de los de Sola que en ningún momento vieron peligrar el triunfo.
El equipo rojillo saltó al césped de Anduva muy bien situado, y con las ideas muy claras sobre como debía jugar y que tenía que hacer para crear peligro al contrario. Así desde el pitido inicial los jugadores del Mirandés comenzaron a mover el esférico con mucha fluidez y velocidad, y llegando con rapidez al área contraria, aprovechando las bandas y generando mucho desconcierto en la zaga zamorana, que capeaba el temporal como podía, impotentes ante el huracán de fútbol rojillo que se les venía encima.
Y de ese modo, en la primera oportunidad clara que dispusó el Mirandés llegaba el primer tanto del partido. Internada de Capapay, deja pasar el cuero Joseba e Iván Agustín, llegando con fuerza desde el centro del campo, remata con fuerza desde el centro del campo, alojando el esférico en el fondo de las mallas.
Lejos de relajarse, los pupilos de Miguel Sola siguieron con su ritmo frenético, convirtiendo las bandas en dos verdaderos puñales, donde Jordi, que entró sustituyendo al lesionado Capapay, y Sergio Hernández generaban mucho peligro con sus intenrnadas y sus centros medidos al corazón del área.
De ese modo el Mirandés se marchó con ventaja mínima en el marcador, pero desde luego el resultado pudo haber sido más abultado, ya que Joseba, Sergio, el central Ateca y sobre todo Pablo, dispusieron de ocasiones, que entre la falta de puntería, y las intervenciones del meta Gonzalo, el mejor del cuadro zamorano, evitaron que terminasen en gol.
La segunda mitad comenzó como había conluido la primera, con el Mirandés lanzado sobre la meta visitante, pero en esta ocasión con desenlce diferente a la multitud de oportunidades de que gozó en los primeros cuarenta y cinco minutos. De ese modo, un centro de Sergio, a saque de falta desde la banda derecha, era rematado por Pablo al fondo de las mallas.
El Benavente había recibido la puntilla, e incapaz de generar peligro, se veía obligado a tratar de destruir el juego y las oportunidades de un Mirandés, que cada minuto que pasaba se encontraba más cómodo sobre el césped.
Joseba, Pablo e Íñigo Marín pudieron ampliar aún más la ventaja rojilla, pero el meta Gonzalo, se mostró inconmensurable y con sus contínuas intervencionnes evitaba el tercer tanto. Algo que no pudo realizar cuando un centro de Sergio Hernández desde la banda izquierda era rematado de un certero testarazo por Joseba, que de ese modo se reencontraba con el gol, ante la alegría de la parroquia rojilla.