(12/03/07) Nueva victoria del Mirandés, en este caso en el terreno de juego del siempre complicado e incómodo Jher Iscar de Valladolid. Un saolitario gol de Pablo, y la seguridad defensiva mostrada por el equipo en los últimos partidos sirvieron para que el conjunto rojillo regresase a Miranda con los tres puntos en el bolsillo y manteniéndose cómodamente en el liderato, en una jornada en la que todos los equipos de la parte alta de la tabla clasificatoria lograron la victoria en sus respectivos encuentros.
Y no fue fácil, porque en los compases iniciales del choque los pupilos de Miguel Sola evidenciaron ciertas incomodidades ante el terreno de juego, y sus reducidas dimensiones, lo que permitía a los locales tapar muy bien los huecos y presionar con facilidad a los jugadores de la medular del Mirandés, que no podían realizar su juego de toque rápido y apertura a las bandas que nos tienen acostumbrados.
Pero eso no fue impedimento para que en los primeros compases de juego Adriano tuviese la primera oportunidad, con un disparo que se perdió fuera de la meta de Marcos. Poco a poco el equipo de Miguel Sola se fue haciendo con el control del esférico y del partido, y fue ganando metros al tiempo que su rival se veía obligado a retroceder y comenzar a atrincherarse en su feudo, confiando su suerte a alguna salida al contragolpe.
Y poco después de cumplirse la primera media hora de juego llegaba el primer y único tanto del partido. Falta magistralmente ejecutada por Pablo, que demostró una vez más su facilidad para ver puerta esta temporada, y el primer gol subía al marcador.
De ahí al descanso el Mirandés se apoderó del esférico, impidiendo cualquier atisbo de reacción local antes del final de los primeros cuarenta y cinco minutos.
El segundo tiempo comenzó con la misma tónica que finalizó el primero, con dominio rojillo, que estuvo a punto de materializarse en el segundo tanto. Saque de falta de Txejo, el esférico golpea en la barrera y Pablo recoge el esférico, su chut supera al meta Marcos, pero el defensa Agustín evita el segundo gol del delantero burgalés. Posteriormente nuevamente Pablo, y luego Alberto, tuvieron sendas ocasiones para sentenciar el encuentro, pero no acertaron a alojar el esférico en el fondo de las mallas vallisoletanas.
Y esa falta de definición pudo costar un disgusto al cuadro rojillo, ya que Israel se aprovechó del único error de la zaga mirandesista para plantarse sólo ante Triviño, pero su disparo salió desviado.
A falta de veinte minutos Mayordomo veía su segunda cartulina amarilla, por lo que se vio obligado a abandonar el terreno de juego, y de ahí al final el Mirandés se dedicó a guardar el balón, e intentar alguna salida rápida para sorprender. De hecho una de esas oportunidades acabó en gol, pero el colegiado interpretó fuera de juego de Jordi.
Final con victoria rojilla, tres puntos más y una jornada menos, en la que el Mirandés mantiene el liderato y la ventaja sobre sus inmediatos seguidores.