(16/10/06) Victoria del Mirandés en un partido en el que el cuadro rojillo mereció ganar a su rival por un resultado más holgado que el que finalmente reflejaba el marcador.
Los aficionados que acudieron al Municipal de Anduva pudieron disfrutar con el juego del Mirandés, que demostró la calidad que atesoran sus jugadores, aunque al final se acabara sufriendo, al menos en el marcador, algo que ya viene siendo habitual en lo que llevamos de temporada, pero al final los tres puntos se quedaron en Miranda de Ebro...
El Mirandés salió desde el inicio con ganas de demostrar a su rival quien era el equipo superior, y con ganas de agradar a sus aficionados, y para ello alineó un equipo netamente ofensivo, con Mayordomo, Pablo y Breixo en el once titular, y eso se notó desde los primeros minutos.
El esférico era rojillo, y lo movía de un lado a otro con mucha velocidad, y además se llegaba al área rival con mucha facilidad, hasta el punto de botar tres saques de esquina en los primeros cicno minutos de juego.
La afición se mostró entregada desde el primer momento al juego de su equipo, aplaudiendo espontáneamente las muestra de calidad y de entrega de los jugadores rojillos, que buscaban con ahinco el primer gol, y que llegó gracias al oportunismo de Breixo. Un disparo de Joseba, muy tabajador como de costumbre, fue rechazado por el meta vallisoletano Marcos, y el rechace lo recogió Breixo para alojar el esférico en el fondo de las mallas.
Tras el tanto, siguió el Mirandés con su ansia de aumentar el marcador, pero el Íscar se vio obligado a abrir un poco más sus líneas para tratar de igualar el marcador, por lo que ambos equipos encontrarían más espacios en las líneas defensivas. Y ello lo aprovechó el conjunto vallisoletano para avisar a Triviño. Y así el meta local tuvo que intervenir para evitar el tanto visitante tras un saque de falta, e igualmente Txejo y Amoedo abortaron sendas ocasiones de los delanteros del Íscar que trataban de aprovechar los espacios dejados en la línea de retaguardia.
Pero no sólo Triviño veía como los delanteros vallisoletanos se acercaban a su área. Tampoco el meta Marcos podía respirar tranquilo, y tuvo que emplearse a fondo para abortar los disparos de Mayordomo, Jordi y Amoedo, que pusieron en serios aprietos al meta visitante.
Y al final, antes del descanso, llegó el gol... para el Íscar. Un error en la zaga local dejó sólo a Johny ante el meta Triviño y el pase de la muerte fue rematado al fondo de las mallas por Israel.
Tras el descanso poco varió la decoración. El Mirandés seguía siendo dueño del balón, y creando oportunidades que en cualquier momento podían traducirse en el segundo tanto. Miguel Sola movió el banquillo dando entrada a Álvaro y a Adriano, para tratar de dar aún más profundidad a las jugadas de ataque. Y Amoedo lanzó una espectacular vaselina desde cincuenta metros que estuvo a punto de sorprender al meta Marcos. El esférico acabó estrellándose en el larguero de la meta vallisoletana.
Y lógicamente, el gol llegó. Mayordomo, uno de los mejores sobre el césped, envió un pase en profundidad a Iván Agustín que batió al meta Marcos, devolviendo la ventaja en el marcador al Mirandés, como era de justicia por el juego desarrollado.
Pero el Mirandés no se conformó con ponerse por delante en el marcador. Quería más, y continuó con su juego rápido y preciso, para tratar de aumentar su ventaja en el luminoso. Jordi, otro de los destacados en la tarde de ayer tuvo sendas ocasiones para lograr algún tanto más, pero no estuvo afortunado en el remate, y el marcador no se movió.
Sin duda el mejor partido del Mirandés en el Municipal de Anduva, y así lo apreció la afición que despidió a los suyos con una sonora ovación, como premio al juego y al esfuerzo desarrollado.