(18/09/06) El Mirandés se impuso al Benavente en un partido duro y trabado, muy difícil de jugar, y en el que al final se impuso la superioridad técnica del equipo rojillo, ayer de blanco.
De hecho el encuentro fue de claro dominio mirandesista, y desde el primer minuto demostró cual iba a ser su actitud, control del esférico, movimiento rápido del mismo, y tratar desde el toque de desarbolar la ordenada zaga zamorana, que en muchas ocasiones tuvo que recurrir a las entradas duras para detener el juego de los pupilos de Miguel Sola.
Así, en el minuto cinco de juego, Jorge Mayordomo avisaba con un saque de falta que fue despejado, no sin apuros, por la zaga local. El Mirandés tocaba y tocaba, lo que provocaba muchos problemas en la defensa zamorana, y además, las contínuas caídas a banda de Breixo y de Jordi, muy activos durante todo el partido, provocaban situaciones de peligro, pero sin llegar a concretarse en ocasiones claras para batir al meta local.
Y el susto para el Mirandés llegaba en el minuto 28. Una falta de Rodri sobre Chapu fue castigada como penalty. Las protestas de los jugadores del Mirandés, que reclamaban que la infracción se había producido fuera del área, provocó que el arbitro consultase con su asistente y rectificase sacando la falta fuera del área de Triviño. Y fue el cancerbero mirandesista el que evitó el tanto, en el saque de dicha falta, realizando una sensacional parada cuando el balón iba directo a la escuadra de su meta.
Pero fue un espejismo, ya que el dominio y mejor
juego seguía siendo mirandesista. Y antes de llegar al descanso incluso gozó de alguna oportunidad para irse a la caseta con ventaja en el marcador. Así una buena jugada entre Mayordomo y Breixo fue desbaratada en última instancia por la zaga local, y el meta Merino consiguió atajar con ciertas dificultades un nuevo lanzamiento de falta por parte de Mayordomo.
La mala noticia para el Mirandés fue la lesión de Txejo. El lateral derecho rojillo sufrió un fuerte golpe en su pómulo derecho, lo que le obligó a abandonar el terreno de juego, y propició la segunda tarjeta amarilla para el jugador David, por lo que fue expulsado del terreno de juego. Txejo fue trasladado a un hospital para descartar una posible fisura de pómulo o de mandíbula.
La segunda mitad continuó por los mismos derroteros que la primera. Toque y dominio del Mirandés, y cerrojazo, más ahora con un jugador menos, por parte del Benavente, lo que impedía, por todos los medios la concrección de las jugadas rojillas.
Cuando se llevaban diez minutos de juego, Breixo tuvo una gran oportunidad, pero la defensa zamorana consiguió en última instancia arrebatar el esférico al delantero mirandesista. Miguel Sola puso sobre el terreno de juego toda su artillería, y sacó al terreno de juego a Capapay y a Pablo. Y en el minuto 58 Capapay conseguía perforar la meta de Merino, pero el colegiado invalidaba el tanto del ariete mirandesista al entender que el delantero se encontraba en fuera de juego.
Seguía el equipo rojillo rondando el área local, pero también permitiendo que los jugadores del Benavente encontrasen espacios para salir al contragolpe, lo que provocaba alguna situación de peligro para la meta de Triviño. Como sucedió en un saque de falta de Gorka, cuyo centro no encontró rematador, por fortuna para el meta vitoriano del Mirandés.
A falta de 13 minutos para la conclusión del partido, el Mirandés lograba el único tanto del partido. Buena jugada de Alfredo por la izquierda, que sirvió a Mayordomo, y éste, con un excelente pase, habilitó a Pablo, para que batiese al meta Merino. Tanto muy especial para el delantero burgalés, que hoy debutaba esta temporada, tras superar su lesión que le ha tenido todo el verano sin poder entrenar al mismo ritmo que sus compañeros.
Sin embargo no faltaron los sustos hasta el final del partido. Y así en la jugada siguiente Amoedo lograba salvar bajo palos un envenenado disparo de Alijas, que tuvo de nuevo la ocasión de empatar pero Triviño, muy acertado, logró abortar la oportunidad.
El Mirandés intentó controlar aún más la posesión del esférico, e intentar, en la medida de lo posible, sentenciar el partido. Y a punto estuvo de lograrlo Breixo, pero el meta Merino impidió el tanto del jugador mirandesista. En esta ocasión el Mirandés no se dejó sorprender, y antes del final, gozó de otra clara ocasión de gol, pero el disparo de Capapay, a pase de Pablo, fue detenido por Merino, que de ese modo impedía el segundo tanto rojillo.