(19/02/07) El Mirandés suma tres nuevos puntos que sirven para aumentar la distancia en el liderato, ahora de 5 puntos, después de los empates de Segoviana y Arandina. Un encuentro con poca historia que el Mirandés tuvo de cara de cara al anotar por mediación de Pablo nada más comenzar el encuentro.
El enuentro comenzó de forma inmejorable para los rojillos, ya que en la primera aproximación mirandesista, un despeje de la defensa es recogido por Pablo en la frontal del área y su disparo raso y colocado entra en la meta soriana sin que el arquero Soto pueda evitarlo.
A partir de ahí el Mirandés solidificó su centro del campo, asentados en la firmeza y buen hacer de Núñez e Iván Agustín, que se hicieron los amos de la zona ancha, y a la vez, dotaron de salida al equipo, sobre todo por la banda derecha, donde Jordi y Txejo buscaban contínuamente llegar a la línea de fondo para crear peligro. y en una internada del lateral con posterior centro de éste, Joseba estuvo a punto de marcar el segundo gol, pero su testarazo se marchó desviado por muy poco.
Pocas más ocasiones se vieron hasta el final del primer tiempo, ya que los dos equipos estaban más preocupados de mantener su solvencia defensiva que de generar peligro. Así hubo que esperar hasta el final de la primera mitad para que Pablo volviese a crear peligro con un disparo que se marchó fuera de la meta soriana.
Y antes de que el árbitro señalase el final de la primera mitad, el Norma quedaba con un jugador menos al ver Marcos su segunda tarjeta amarilla.
La segunda mitad, con el Norma con un futbolista menos, fue casi un monólogo rojillo, que sin descuidar la firmeza defensiva en la zaga y centro del campo, intentaba marcar el segundo gol de la tranquilidad. De hecho, el tanto llegó, por mediación de Sergio, pero el colegiado lo invalidó al estimar que el interior estaba en fuera de juego.
Tras esa jugada Joseba, y posteriormente Pablo tuvieron sendas ocasiones para aumentar el marcador, pero sus intentones resultaron baldías.
El Mirandés controlaba de forma muy cómoda el partido, sin ver peligrar el marcador en ningún momento, transmitiendo seguridad a la afición, que aún vio como antes del final como Pablo estuvo a punto de aumentar su cuenta goleadora, con un cabezazo, que salió alto. Y antes del final el meta Soto tuvo que lucirse para atajar un zapatazo de Sergio, que iba destinado a entrar por la escuadra.