(20/11/06) No pudo el Mirandés continuar con su racha de partidos sin perder, y en la jornada trece, al igual que la temporada pasada, y de nuevo en tierras leonesas, aunque en esta ocasión frente al Huracán Z, el equipo rojilló conoció por primera vez la derrota en el campeonato liguero.
Y, desde luego, no fue el peor partido mirandesista, sino que más bien al contrario, el conjunto de Miguel Sola mereció regresar de San Andrés de Rabanero con algo más positivo en su haber, una vez visto el juego desplegado por el Mirandés sobre el césped artificial del municipal de La Era.
El encuentro comenzó como viene siendo habitual, con el Mirandés haciéndose con el control del juego y del balón,y moviéndolo con cierta velocidad para tratar de aproximarse al área leonesa, con la esperanza de que las ocasiones llegarían merced a su mejor juego.
Y así a los nueve minutos
Pablo dispuso de la primera ocasión, pero vio como su intencionado disparo era despejado con ciertos apuros por el meta Javi. Y poco después fue Amoedo el que lo intentó ocn un fuerte y ajustado disparo desde lejos, pero el chut del zaguero rojillo no encontró la meta rival.
Pocas noticias, mientras tanto del Huracán, que se limitaba a pertrecharse atrás para cerrar huecos al Mirandés, y tratar de aprovechar alguna contra o alguna jugada de estrategia para crear peligro. Y así sucedió cuando un saque de falta de Soto obligó a intervenir al meta Triviño, que poco más trabajo tuvo durante los primeros cuarenta y cinco minutos.
Tras el descansó el Mirandés salió más enchufado, con claras ganas e intención de traducir su mejor juego en goles, y así pronto de nuevo Pablo pudo abrir la lata tras culminar una excelente jugada personal, pero nuevamente se encontró con el meta Javi, para abortar la intentona del ariete burgalés.
No daba tregua el Mirandés, y continuaba
creando oportunidades, y antes de cumplirse los quince minutos de esta segunda mitad gozó de dos ocasiones casi consecutivas, en esta ocasión por medio de Adriano, que volvía tras su lesión, y de Breixo respectivamente.
Sin embargo el gol llegó, pero del lado menos esperado. Un contragolpe magníficamente llevado por los jugadores leoneses, permitió a Alfredo rematar un centro de Edgar sin que Triviño pudiese evitar el tanto local.
El gol fue un mazazo para los rojillos, que veían como recibían el gol cuando mejor estaban jugando. y trataron de lograr la igualda por todos los medios, llegando a dejar la defensa desprotegida, lo que provocó alguna situación de tensión y riesgo en la zaga, pero sin fruto.
Tras los primeros minutos de zozobra, el equipo de Miguel Sola se lanzó a por la igualada, y las ocasiones comenzaron a sucederse. Así Pablo, Mayordomo, Rodri,Iván Agustín, todos los intentaron, pero por el mismo método, disparos un tanto lejanos y que no encontraban su destino, la meta del Huracán Z.
Miguel Sola movió el banquillo, y entraron Joseba y Capapay, tras superar sus lesiones, pero ni con toda la pólvora sobre el césped pudo el Mirandés lograr un tanto, y evitar la primera derrota de la temporada.