(25/09/06) El Mirandés ha logrado una importante vitoria frente a un rival complicado, lo que le permite seguir contando sus partidos por victoria.
El choque se preveía difícil, ya que el Norma es uno de los bloques más difíciles de derrotar de la categoría, y a eso hay que añadir un terreno de juego de reducidas dimensiones, lo que facilita la labor defensiva del conjunto teóricamente inferior, el equipo local en el caso que nos ocupa, y de una climatología adversa, con una lluvía intensa que no cesaba en ningún momento y que podía complicar las evoluciones de los rojillos, ayer de blanco, sobre el césped de El Pontón.
Aún así el once de Miguel Sola demostró desde el primer momento que había llegado a tierras sorianas con intención de imponer su ley sobre el césped, y llevarse otros tres puntos para casa. Y ya en el primer minuto Joseba pudo abrir el marcador, en lo que supuso el preludio de una primera mitad que iba a resultar un monólogo visitante. El balón pertenecía al Mirandés, que lo movía con mucha fluidez, y a diferencia de partidos anteriores, sí se concretaba el dominio y el juego en ocasiones de gol. Iván Agustín, dueño de la medular, continuamente se animaba a avanzar posiciones y a buscar el disparo desde lejos, y en el minuto 15 Joseba tuvo una inmejorable ocasión, cuando recogió un rechace de Soto, tras un disparo de Breixo, pero no acertó a introducir el balón en la meta soriana. Y tan sólo un minuto después un barullo en el área local no pudieron aprovecharlo ni Breixo ni Joseba. De nuevo el arquero del Norma evitaba tener que recoger el esférico del fondo de las mallas.
Parecía increíble que mediada la primera mitad aún el marcador reflejase el cero a cero inicial. El dominio era abrumador y las ocasiones muy claras. Ahora le tocó el turno a Mayordomo, que realizó una gran jugada por la banda izquierda, y asistió a Breixo pero éste remató desviado. E Iván Agustín lo intentaba de nuevo desde larga distancia pero sin fortuna.
Y por fin llegó el gol, que se estaba esperando desde hacía varios minutos. Saque de esquina, remate de Breixo al primer palo que rechaza el meta, y Joseba, muy oportuno, recoge el balón suelto y lo introduce en la meta local.
Pero el Mirandés no se conformaba, quería más. Y así Mayordomo realizó una excepcional jugada en la que se deshizo de varios contrarios pero su disparo salió desviado. Después fue Adriano el que lo intentaba, pero tampoco su remate encontró la meta del Norma. Y Breixo, demostrando su pillería, robó un balón a la zaga soriana, y el mano a mano con Soto lo ganó el portero, y, el rechace, no pudo culminarlo con éxito Iván Agustín.
El Mirandés no había sabido sentenciar, y eso podía ser un peligro. Y el guión que todos los aficionados rojillos en la grada se temían se cumplió de nuevo. En los primeros quince minutos de la segunda mitad el Norma se fue hacia adelante, y logró la igualada. Pacheta, en una sensacional jugada en la que se evadió de diversos defensores rojillos batió al meta Triviño.
El mal estado del terreno de juego, ante la lluvia cada vez más fuerte, se convirtió en determinante, ya que el Mirandés no podía mover el balón con la misma rapidez que en los primeros cuarenta y cinco minutos, y eso se notó, ya que su dominió no pudo ser tan evidente como en la primera mitad.
De hecho la mejor ocasión la tuvo el Norma, por mediación de Pablo, pero el jugador local no acertó a batir a Triviño, y eso lo pagó el cuadro soriano. A falta de diez minutos el equipo de Miguel Sola lograba el tanto de la victoria. Saque de falta por parte de Rodri, y Amoedo remataba al fondo de las mallas.
Y de ahí al final dominio rojillo, para controlar el esférico y el tempo del partido y evitar una posible reacción del Norma, con lo que los tres puntos viajaban hasta Miranda de Ebro.