(26/03/07) Se preveía que el partido no iba a ser sencillo, ya que el equio rojillo se desplazaba hasta tierras palentinas para medirse al mejor conjunto de la segunda vuelta, el Becerril, un equipo que con sus magníficos resultados en los últimos partidos se había alzado hasta la sexta posición, con aspiraciones de entrar entre los cuatro mejores clasificados.
Pero el Mirandés volvió a mostar su solidez y seriedad, y desarrolló un partido muy práctico, sabiéndose adaptar a las condiciones y a las reducidas dimensiones del terreno de juego, una dificultad añadida para el Mirandés.
La primera mitad resultó poco vistosa para el público, con mucho centrocamismo por parte de ambos conjuntos, y ocasiones para los dos, como un disparo de Pablo, al poco de comenzar, o la réplica local, que fue abortada por Diego.
A los veinte minutos llegó la mejor ocasión rojilla, con un saque de falta botado por Pablo que fue rematado de cabeza por Iván Agustín muy ajustado, pero espléndidamente abortado por el meta Ortega.
De ahí hasta el descanso poco más que reseñar, mucho juego en el centro del campo, fuerte ritmo impuesto por ambos conjuntos, y mucha lucha por parte de las dos escuadras, pero sin que esa intensidad se reflejase en ocasiones de gol, ni mucho menos en alteraciones en el marcador.
La segunda mitad comenzó con el Mirandés mucho mejor plantado sobre el césped, y con la clara intención de resolver el partido. Así puso una mayor intensidad y fluidez a la hora de mover el balón, y eso se comenzó a traducir en ocasiones, como un magnífico pase en profundidad de Jordi que fue aprovechado por Pablo, que, sin embargo, no pudo superar al meta local.
Nuevamente Pablo tuvo una gran ocasión en el minuto 67, pero sin éxito. Y a la tercera fue la vencida. Corría el minuto 71 de juego, cuando el delantero burgalés conectó un espléndido disparo desde fuera del área ante el que nada puedo hacer el meta Ortega para evitar el primer tanto del Mirandés.
Con ventaja en el marcador el Mirandés tiró de oficio, para evita las acometidas locales, y no pasar apuros serios en defensa. Había que ser prácticos y el equipo rojillo lo fue.
En el último minuto un error del meta Ortega lo aprovechó Iván Agustín para colocar el segundo tanto en el marcador, y antes de finalizar aún pudo Breixo aumentar la ventaja rojilla, pero al final el resultado no se alteró y concluyó el choque con la victoria visitante.