(28/08/06) El Club Deportivo Mirandés ha logrado iniciar la temporada con una victoria frente a la Ponferradina B por dos goles a uno.
El choque comenzó de cara para el equipo de Anduva. El cuadro rojillo, que ayer estrenó la equipación que vestirá durante toda la temporada, inició el partido queriendo demostrar su superioridad sobre el conjunto berciano. Los jugadores de Miguel Sola movían el balón con fluidez, practicaban un juego rápido y con veloces cambios en la dirección del esférico, y llegaban con rapidez al área de Taboada. Y fruto de este dominio muy pronto llegó el primer gol del partido. Eloy Capapay, tras botarse un saque de esquina, conectaba una espléndida volea que se colaba irremediablemente en la portería visitante.
No bajó el ritmo el Mirandés, y ello obligaba a los futbolistas blanquiazules a mantenerse bien posicionados sobre el césped y a contener las acometidas mirandesistas, que controlaban el centro del campo y llegaban a las inmediaciones de la portería leonesa, pero sin concretar ocasiones claras de gol.
Pero tampoco el conjunto visitante daba sensación de peligro, tratando de salir al contragolpe, pero muriendo sus intentonas en la segura zaga mirandesista.
Las pocas oportunidades eran locales. Una buena jugada de Joseba por la banda derecha estuvo a punto de ser transformada por Capapay, que no llegó al balón por centímetros. Y una buena incorporación de Rodri al ataque fue una de las mejores ocasiones locales, pero el intento de vaselina del central salió desviado de la meta leonesa.
En la segunda mitad el Mirandés pareció relajarse, y ello dio alas a los jóvenes jugadores bercianos, que comenzaron a animarse y a poner en ciertos apuros a Triviño, que tuvo que emplearse a fondo para despejar dos peligrosos balones de Recamán. Miguel Sola movió el banquillo, y con acierto. La entrada de Jordi por la banda izquierda propició más profundidad por ese flanco y un par de peligrosas internadas del interior riojano estuvieron a punto de acabar en gol, pero entre el arquero y la zaga visitante lo impidieron.
Pero a falta de diez minutos, jarro de agua fría para el Mirandés. Un pase largo del centro del campo leonés era aprovechado por David, que había ganado la espalda a la zaga y batía a Triviño de un certero disparo cruzado. Parecía que el partido concluiría con un decepcionante empate, pero el Mirandés no se vino abajo ante el mazazo sufrido, y tan sólo tres minutos después del gol de David, Breixo, que habís sustituido poco antes a Joseba, conseguía el segundo tanto rojillo tras cabecear al fondo de las mallas un certero centro de Txejo.
Incluso pudo el delantero local ampliar su cuenta goleadora poco antes del pitido final, pero su intentona salió fuera de la meta leonesa.