(30/04/07) El Club Deportivo Mirandés consiguió una nueva victoria en Anduva, en este caso frente al filial del Burgos C.F., lo que le permite mantener su cómoda posición en lo más alto de la tabla clasificatoria, aumentando su ventaja sobre el segundo clasificado, la Gimnástica Segoviana, que no pudo pasar del empate frente al Bembibre.
El encuentro comenzó como viene siendo habitual en Anduva, con el Mirandés haciéndose con las riendas del partido, y dueño del esférico, pero la primera ocasión clara corrió a cargo del equipo de la capital, cuando Rubén aprovechó un rápido contragolpe para plantarse ante Triviño, pero el meta vitoriano evitó que el equipo visitante se adelantase en el marcador.
Pasado
éste primer susto, comenzó el Mirandés a llegar a las inmediaciones del área del meta Jaime, y así Ateca fue el primero que lo intentó desde lejos, pero el meta burgalés desvió el intento del zaguero rojilló. Poco después fue Capapay el que estuvo a punto de batir al arquero burgalés, pero su remate salió desviado, y nuevamente Jaime se tuvo que emplear a fondo para evitar que un lanzamiento de falta de Iván Agustín se convirtiese en el primer gol del partido.
El Burgos se defendía como podía, y trataba de salir con rapidez al contragolpe, y así Zamora tuvo su oportunidad, pero nuevamente Triviño desbarató la ocasión burgalesa. Pero antes del descanso nuevamente el Mirandés pudo abrir el marcador, con dos disparos lejanos de Sergio, pero el meta Jaime demostró su buen estado de forma y evitó el tanto del interior del Mirandés.
Tras el descanso fue el Burgos B el que salió más enchufado, y en los primeros diez minutos dispuso de dos oportunidades de gol, pero Triviño abortó las ocasiones de Pekas y de Rubén.
Y cuando mejor jugaba el Burgos, llegó el tanto del Mirandés. Joseba, muy trabajador, ganó la partida a su par, y remató un balón centrado al área al fondo de las mallas del meta Jaime, que en esta ocasión no pudo evitar el tanto del delantero vitoriano.
Tras el tanto, el Mirandés tiró de oficio, y se dedicó a controlar el esférico, escondiéndolo por completo, y evitándo que el filial burgalesista pudiese crear algún tipo de peligro ante Triviño.
A falta de diez minutos llegaba la santencia rojilla. Pablo aprovechó un despeje de su defensa para burlar a la zaga visitante y plantarse ante el meta Jaime, donde cedió el esférico con generosidad, para que el interior Jordi lograse el segundo y último tanto del Mirandés.
Comentar que el jugador rojillo Alberto González, que el pasado día 19 sufrió un accidente de tráfico, se encontraba hoy en Anduva presenciando el encuentro, bastante recuperado del susto y también del golpe, aunque con algunas molestias en la espalda. El delantero agradece a la afición el interés mostrado y los ánimos que le han hecho llegar, incluso a través del foro de esta web y manifiesta sus deseos de incorporarse cuanto antes al equipo.