(30/10/06) Por fin pudo la afición del Mirandés saborear una goleada de su equipo, que tradujo la mejoría de juego de las últimas jornadas em goles, a pesar de las ausencias, sobre todo en ataque.
El partido no se preveía sencillo, ya que el Becerril es un equipo muy incómodo, sobre todo a domicilio, pero desde el primer momento el equipo de Miguel Sola se situó con mucho criterio sobre el césped, dispuesto a demostrar quien era el que mandaba y queriendo dominar en todo momento el tempo del partido.
Y así el centro del campo rojillo, comandado por Mata y Mayordomo, movía el esférico con velocidad, buscando sobre todo a Jordi, que fue pieza clave en la victoria mitandesista, pero enfrente se encontraba a un equipo bien pertrechado, que trataba de salir con rapidez al contragolpe en cuanto disponía de la más mínima ocasión.
Pablo fue el protagonista de las primeras ocasiones mirandesistas. La primera, tras un sensacional pase de Breixo dede la línea de fondo, al que no pudo llegar el burgalés. Poco después se aprovechaba de un error de la zaga palentina, pero su disparo no encontró los tres palos. Y en la tercera oportunidad el número 14 rojillo dio en la diana. Magnífico pase desde la banda de Jordi, que el ariete sólo tuvo que impulsar al fondo de las mallas.
Tras abrir el marcador, el equipo de Sola siguió moviendo el balón, con más velocidad aún si cabe, y tratando de abrir brecha en el marcador, pero las ocasiones de Álvaro, y de Pablo, ambas antes del descanso, no encontraron el objetivo deseado.
En la segunda mitad
el Mirandés salió decidido a sentenciar el partido para evitar sufrimientos anteriores, y pronto se vio la intención rojilla. A punto estuvo Pablo de aumentar su cuenta con una magnífica vaselina, que salió rozando el larguero, y posteriormente un fuerte disparo de Alfredo fue abortado por el meta palentino.
Y tanto fue el cántaro a la fuente, que se rompió. Con los mismos protagonistas que en el primer gol rojillo. Pase diagonal de Jordi, que recoge Pablo, y en esta oportunidad no perdona, y logra su segundo tanto en la tarde de ayer.
Pero poco duraba la alegría rojilla. En la jugada siguiente Toriolonte ganaba la espalda a la defensa rojilla y batía a Triviño, llevando de nuevo la inquietud a la grada de Anduva. Y a partir de ahí el Becerril se lanzó hacia adelante con la intenció de empatar el marcador, lo que hizo que desguarnecieran su zaga, y ahí mató el Mirandés.
Cuando restaban diez minutos para concluir el partido, un pase en profundidad de Núñez, aprovechando los espacios que ahora dejaba la defensa morada, lo aprovechó Jordi para marcar el tercer tanto, lo cual llevó la calma a la paroroquia rojilla.
Poco después nuevamente Jordi, rubricaba su sensacional partido, y marcaba el cuarto gol, segundo de su cuenta particular, tras aprovechar un error de la zaga visitante. Y para culminar la goleada, Alberto Avellaneda, conseguía el quinto y definitivo tanto que cerraba una tarde de goles en Anduva.