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Mas, trabajador y perfeccionista.

(18/04/07) Asegura que la felicidad hay que buscarla en las cosas pequeñas. Sus escapadas suelen ser a cazar o pescar y, por supuesto, a ver al Mirandés en sus desplazamientos. Amante de su familia y de su gente, compagina su trabajo como fontanero con su otra ocupación: mantener impecable el césped de Anduva.

Compartimos un café mañanero. Llega corriendo...viene de pintar el campo.

José Antonio Mas Oraa,
“Mas”, nació el 12/12/55 en Miranda de Ebro. Está casado y tiene un hijo de veintidós años llamado Sergio. Amante de la naturaleza, siempre que sus ocupaciones se lo permiten le gusta acercarse a la montaña.

¿En qué colegio estudiaste?
Empecé en Jesuitas, estuve en el Colegio Menor y luego pasé al instituto y ahí lo dejé.

¿Jugabas al fútbol de pequeño?
Sí, en la etapa en que estudiaba en el Colegio Menor.

¿De qué jugabas? ¿Cómo eras como jugador?
Jugué en el juvenil de interior derecha. No era muy técnico; era todo fuerza. Yo por aquél entonces tendría 16 ó 17 años.

¿Ciencias o letras?
Ciencias.

¿Playa o montaña?
Montaña; la playa no me va.

Mimas y cuidas el césped de Anduva con gran esmero y dedicación. ¿Cuándo empezaste? ¿Cómo surgió?
Yo estaba en La Charca. Era directivo y me encargaba del mantenimiento. Llegó un momento en que no me apetecería demasiado continuar y me marché. Aurelio y Herrero estaban entrenando en el Mirandés. Me conocían y al mes de dejar yo la Charca me llamaron y me dijeron: -“oye Mas, vente para aquí a cuidar el campo que esto está desastroso...”. Aparecí por allí y me “engancharon”. Hace unos cinco años de esto. Estaba la anterior directiva y el equipo estaba en tercera división. A mitad de temporada se marchó Aurelio y entró Peio. Al año siguiente ascendimos.

¿En qué estado encontraste el campo? ¿Cómo recuerdas ese primer día?
Bueno, más o menos ya lo conocía. De la Charca a Anduva había una diferencia abismal.

¿A qué te dedicas?
Soy fontanero; trabajo en el Ayuntamiento.

¿Cómo es el proceso que sigues para mantener el césped siempre en esas óptimas condiciones?
En el momento en que termina un partido de fútbol, dependiendo de cómo quede, hay que pisarlo. Voy el lunes y lo primero es coger los trocitos de hierba suelta, ponerlos en su sitio y empezar a pisar. Por ejemplo, esta semana me he tirado cuatro tardes trabajando para arreglar el campo.

¿Lo haces tú solo?
Si. Como te digo han sido cuatro días esta semana: tres tardes de pisar y otra de pasar el rulo. El procedimiento es ese. Una vez que colocas todos los trocitos en su sitio y lo pisas con el pie, se pasa el rulo para igualarlo y ya al día siguiente voy y pinto.

¿Mucho trabajo?
La verdad es que sí. Y eso que ahora no hay que segar, porque luego llega el verano y a veces hasta dos veces a la semana es necesario segar el campo por lo mucho que crece el césped. Una vez que echas abono aquello crece mucho y si quieres mantenerlo bien hay que segar muy a menudo.

Por lo que me cuentas es muy diferente el mantenimiento dependiendo de si es verano o invierno.
Sí, completamente diferente. Da más trabajo en invierno, porque tienes que arreglar los agujeros. En verano es cortar, regar, vuelta a cortar y vuelta a regar y así continuamente. Es casi terminar en un campo y empezar por el otro; ten en cuenta que ahora tenemos además el campo de entrenamiento, así que como te digo: empiezas por una punta y cuando llegas al final, tienes que empezar otra vez todo el proceso.

Podríamos decir que casi te lleva tanto tiempo tu trabajo en Anduva como tu jornada laboral como fontanero en el Ayuntamiento.
Esto es así sobre todo en verano; suelo estar de 5 a 6 horas por las tardes. En invierno el día es más corto y estamos menos tiempo, aunque muchos días tengo que acabar dando las luces del campo porque se echa el tiempo encima y si no, no podría terminar el trabajo.

Imagina la grada llena de aficionados, el Mirandés saltando al campo, un día de sol radiante, el césped resplandece y luce impecable. ¿Qué sientes? ...al fin y al cabo intuyo que lo sentirás “un poquito tuyo”.
Ya lo creo. Mucha satisfacción personal. Se emplea mucho tiempo en tenerlo cuidado y se hace con cariño, con mimo. Además mucha gente me dice que está muy bonito. A veces me comentan: -“jo, vaya campo que tienes; esto parece el Bernabeu...”. Cuesta mucho trabajo, pero luego compensa y por eso estás ahí trabajando, por ese orgullo del trabajo bien hecho y por el reconocimiento de la gente, que siempre da fuerzas para seguir intentando hacer las cosas bien. Llena mucho recoger las opiniones de la gente, cuando sabes que lo das todo en el trabajo.

La otra cara de la moneda. Recuerda algún día de tiempo infernal.
Por ejemplo el Mirandés-Real Sociedad. Llovía a mares y el campo era una auténtica piscina.

¿Cuál es el sentimiento entonces? ¿impotencia, pena, rabia?
Yo diría que una mezcla de todo eso. Se te pone extraño el cuerpo viendo cómo te está quedando el campo, con lo mucho que ha costado mantenerlo bien. Uno piensa en las horas que ha costado y en las que costará volver a arreglar el desaguisado. Es la leche, sí...

Te vemos en los desplazamientos.
Sí, me gusta salir con el equipo. Voy en el autobús, con los jugadores.

¿Tienes “defecto profesional”. Es decir, cuando viajas ¿te fijas mucho en el estado del césped en los campos rivales o desconectas?
Me fijo mucho en como está el campo, en el sistema de riego, en la arena que tiene, en la clase de hierba...

De lo que vas viendo hasta ahora, ¿qué puntuación darías al estado de los campos?
La verdad es que bastante alta si comparamos esta campaña con la anterior. El año pasado visitamos campos verdaderamente desastrosos. Este año estoy viendo campos mucho mejor cuidados.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me gusta ir a cazar y también suelo ir a pescar.

¿Eres una persona materialista?
No, no lo soy. A mí me gusta estar tranquilo y a gusto con las cosas que tengo y disfrutar de ellas, más que tener muchas. Me considero más una persona de pequeños detalles; eso me llena más.

Imagina que el Ayuntamiento concede un permiso para hacer un concierto en Anduva. Dos mil personas pisando el césped, chicas con tacones, gente bailando, tirando colillas...y tú viéndolo todo desde la tribuna (...)
Uy, ya lo he sufrido eso...

No me digas!! ...
Pues sí, te digo. Creo recordar que fue un concierto de Estopa. Quitaron las porterías...vino mucha gente. De esto hace tres o cuatro años. Yo, en un principio, pensaba que después del concierto el campo quedaría bastante peor de cómo quedó en realidad. Sí que se quedó la hierba amarillita en algunas zonas, pero en apenas quince días recuperé el campo. No fue tan “grave” como a priori me lo imaginaba.

En realidad el mayor problema fue que las máquinas que vinieron para colocar el escenario entraban dentro del campo; entonces yo puse unos tablones y las máquinas pisaban por encima de los tablones. Mientras duró el montaje, de día, todo fue muy bien con esos tablones...pero luego de noche, al desmontar, alguno se ve que no hizo ni caso de los tablones y me rebajaron un poco el terreno; pero ya te digo que en cuestión de unos quince días el campo estaba otra vez perfecto.

Cespa se encargó de la limpeza (retirar las colillas, los papeles y toda la porquería que generó el concierto).

Una vez más reiteramos lo que siempre nos gusta recordar: este Club funciona gracias a un montón de valiosas piezas; cada cual, en su lugar, realiza una función. Tú misión es, nada menos, que cuidar nuestro campo y...dicho sea de paso, la cumples a la perfección. Un equipo se compone siempre de jugadores, afición y Directiva. ¿Cómo ves el futuro del equipo, la labor de la Directiva y la respuesta de la afición?
¿La Directiva? De diez, francamente. Creo que son gente que vale mucho y destacaría, por encima de todo, la buena organización que tienen entre ellos. Quizás en otras directivas siempre tienes que recurrir al presidente, para cualquier cosa. En esta no; cada directivo tiene su función y así es como tiene que ser a mi modo de verlo. En mi caso, cuando preciso hablar con alguien que se encargue del campo, me dirijo a un directivo en concreto que se encarga de ese tema. El presidente tiene sus labores, pero luego cada sección es atendida por una o varias personas y Félix supervisa todo, pero siempre confiando en el buen hacer de su equipo, que lo hace francamente bien.

Veo muy bien plantado al equipo ahora mismo. No sólo estoy seguro de que jugaremos el play-off, sino también te digo que este año subimos. La afición está un poco fría; no se la ve con la motivación que traía otros años. Creo que sería muy importante proponernos todos recuperar esa motivación y animar, sobre todo desde la grada, presionar un poco más al árbitro, estar más con el equipo. Hay que buscar de nuevo la motivación.

Hablando de motivación, ¿cómo vas tu de eso? Me refiero a las ganas, la ilusión, al empeño que pones en tu labor. ¿seguirás muchos años abonando, segando, pintando?
El tiempo lo dirá. A día de hoy te aseguro que estoy muy a gusto aquí, me gusta mucho lo que hago y me encuentro bien con la gente del Club. A mí me gusta ir día a día y nunca se sabe; a veces de un año para otro las cosas dan un giro, pero ahora mismo sigo y muy contento.

Y nosotros encantados de verte cada tarde cuidando el césped que, a decir verdad, luce precioso, sobre todo con el buen tiempo. Esperamos seguir disfrutando de muchas tardes de fútbol, con una hierba tan bonita que a veces nos parece una alfombra inmensa. Da gusto el olor a hierba recién cortada y el verde intenso fruto del buen hacer de Más.

Gracias por tu impagable labor.