(07/02/07) Es de sobra por todos conocida la gran labor que Cruz Roja desempeña en beneficio de la comunidad; La dedicación, el altruismo, las aportaciones impagables a la sociedad, hacen de estos voluntarios unos personajes merecedores de un reconocimiento que hoy, desde el Club Deportivo Mirandés, queremos hacer llegar a todos y a cada uno de ellos.
Uno siempre piensa que “las cosas les pasan a otros”, pero nunca se sabe si algún día necesitaremos la ayuda de estos voluntarios. De modo que, desde aquí, vaya nuestra admiración hacia su labor y, sobre todo, a su espíritu de colaboración y compromiso.
En esta ocasión queremos acercaros al mundo de los voluntarios de Cruz Roja. Cada domingo en Anduva ocupan su lugar , tanto en su banquillo de cuatro plazas, situado entre el banquillo local y el visitante, como en el hospitalillo instalado bajo el nuevo marcador y en puntos estratégicos repartidos por todo el campo.
Conversamos con José Alberto Santos Herrán, “Papi” , nacido en Miranda de Ebro hace 65 años y que nos cuenta sus recuerdos de 30 años como voluntario en Cruz Roja.
Comenzamos con una cuestión casi obligada: tu apodo. ¿Por qué “Papi”?
Me llaman así porque llevo muchos años en Cruz Roja. Parece ser que soy como el padre de todos...o algo así. En cualquier caso es un apodo cariñoso y me gusta.
¿De cuántos años estamos hablando?
Como voluntario en Cruz Roja llevo unos 30 años, pero coordinando la Sección de Fútbol, calculo que 21.
¿Puedes contarnos cómo fue en un primer momento el inicio Cruz Roja-Anduva?
Bueno, en realidad al principio venían a Anduva los Militares y la Guardia Civil. Los voluntarios que había antes pertenecían a estos cuerpos. Fue más tarde cuando pasó Cruz Roja, con voluntarios de a pie, personas civiles, a ocupar estos puestos. Chele Grijuelo, jugador del Mirandés y luego entrenador, era el director de los voluntarios de Cruz Roja allá por el año 1.985. Él se quedaba detrás del banquillo, como espectador, y a partir de ahí yo me quedé como coordinador y he ocupado este puesto durante más de 20 años.
¿Cuántas personas componen el equipo que acude a Anduva los domingos de partido?
El equipo está formado casi siempre por el mismo número de efectivos: 4 personas que ocupan el banquillo a pie de campo, una persona que conduce la ambulancia, un sanitario en la ambulancia, dos en el hospitalillo (bajo el marcador), y dos personas cubriendo toda la zona de general y los servicios del fondo.
Habréis tenido que intervenir en innumerables ocasiones en todos estos años, tanto atendiendo a jugadores como a aficionados. Cuéntanos, cuáles son los casos más habituales que se os presentan entre el público que acude a Anduva.
Que yo recuerde, como anécdota, hemos atendido 2 ó 3 infartos... gran cantidad de cortadas y mareos, éstos últimos sobre todo en días calurosos en que se congrega mucho público; todos los días tenemos que hacer alguna cura. También suele haber borracheras, sobre todo en San Juan del Monte.....pero esto es normal: la gente en esos días se divierte y viene a Anduva después de haber comido por ahí y con alguna copa de más.
A menudo os vemos saltar al campo, algunas veces camilla en mano. Busca entre tus recuerdos algún caso especial de algún jugador al que tuvierais que atender.
Nunca olvidaré a Juan Carlos Moreno. Tuvimos que atenderle, pues se lesionó el pie. El médico que le atendió dijo que era probable que no pudiera volver a jugar al fútbol, dada la gravedad de su lesión. Afortunadamente se equivocó. Tras una larga recuperación, con mucho coraje y esfuerzo por su parte, volvió a vestirse de futbolista y dedicó su primer gol en Anduva a la Cruz Roja. Son de esas gestas que a uno le dejan huella y esas cosas que hacen que todo esto que hacemos por los demás tenga sentido.
¿Hay alguna época más conflictiva que otra o lleváis una regularidad durante todo el año en cuanto a intervenciones?
En realidad no, salvo en San Juan, como te decía antes. Ahí sí que te aseguro que no paramos en todo el partido. De todas formas para eso estamos. Nosotros no vamos a Anduva a ver el partido, sino a hacer el servicio, así que ese día estamos con mil ojos para intentar llegar a todo.
¿Cómo os organizais para los partidos?
Quedamos en la Cruz Roja una hora antes del partido. Vamos al campo y ahí nos reunimos para decidir quien se queda como coordinador ese día, quien ocupará el banquillo y quienes cubrirán los diferentes puestos en el campo.
Me has comentado que no todos sois aficionados al fútbol. Tú sí lo eres, pero ¿viajas con el equipo?
Sí, suelo hacerlo a menudo. Me desplazo con la Peña Huracán Rojillo.
Seguro que más de una persona que lea esta entrevista tendrá curiosidad por saber si los voluntarios de Cruz Roja tienen que seguir algún curso especial o incluso obtener alguna titulación.
En absoluto. No es necesario disponer de ningún tipo de especialización. Basta con querer ayudar y hacer algo por los demás. Lo único que hay que hacer es ir a Cruz Roja y expresar sus deseos de ayudar en lo que se pueda. Siempre es bienvenida la gente que viene a nosotros y ten por seguro que para todos hay algo que hacer. En principio no es necesario tener ningún conocimiento; después se va viendo qué puesto podría ocupar cada voluntario y además el que quiere aprender tiene ocasión de hacerlo, porque hay cursos.
¿En qué consisten?
Hay cursos de socorrismo acuático y terrestre, cursos de primeros auxilios, Teleasistencia, socorros y emergencias, donde se hacen los preventivos de fútbol, carreras ciclistas, conciertos, exhibiciones de coches, motocross, fuegos artificiales y todo ese tipo de eventos donde pueda haber peligro.
30 años llevas al servicio de Cruz Roja. Como en todo, vuestra labor lleva inherente las dos caras de la moneda: momentos bonitos y momentos trágicos. ¿Cuáles son algunos de los peores momentos de “Papi” como voluntario?
Uno se acostumbra a ver todo tipo de cosas. Hace muchos años sacamos a una chavalita joven que había sido arrollada por un tren. A menudo ayudamos a los bomberos en los incendios, en los accidentes, a sacar a gente de coches siniestrados. Actualmente el 112 hace muchos de estos servicios, así que a nosotros nos quita bastante trabajo.
¿y las historias con final feliz?
Todas aquéllas en que podemos ayudar a alguien. Hablando de fútbol, recuerdo con mucho cariño la ocasión en que se dieron los premios de reconocimiento a los colaboradores del Club, entre ellos, Cruz Roja. Aquí tengo que decir que Los Veteranos juegan un partido anual desde hace unos 3 años a beneficio de Cruz Roja. La recaudación, no importa la cifra, siempre es destinada a mejorar equipos o servicios, así que es una gran causa.
¿Hasta cuando vestirá “Papi” el peto de Cruz Roja?
Creo que la vocación no tiene fecha. Cuando uno es voluntario lo es para siempre o, al menos, hasta que el cuerpo aguante. Colaboraré en lo que pueda, como hago ahora: llevando el autobús de los Minusválidos de los colegios y del centro del día, llevo a Aitor a Montes Obarenes y a los abuelos al centro de día en la Residencia.
¿Algo que decir a la gente joven que tenga un poquito de tiempo libre?
Que no duden en regalarlo a una buena causa: ayudar a los demás. Ya saben donde estamos.
Cruz Roja, voluntarios siempre dispuestos a prestar su ayuda a quien lo necesite. Podemos verles cada domingo en Anduva, preparados para intervenir si es necesario, al servicio de nuestros jugadores y de todos nosotros, aficionados.
Nos encanta veros, solidarios y desinteresados como sois, aunque lo cierto es que esperamos que tengais que intervenir lo menos posible.
Gracias por todo ; vosotros también formais parte de la historia de Anduva y del C.D.Mirandés. |