(25/06/07) No pudo ser. El Mirandés deberá jugar una temporada más en tercera división, tras vencer al Villarreal B por dos goles a uno, marcador insuficiente para remontar el tres a uno obtenido en tierras castellonenses. Muchos aficionados locales se acordaron del penalty señalado en el último minuto del partido de ida por el colegiado murciano. Que distinto hubiese sido todo sin eso.
Pero nada se puede reprochar a los jugadores rojillos, que desde el primer minuto saltaron al césped de Anduva con las ideas claras, y la intención de comerse a su rival, algo que desde luego hicieron con creces.
Los pupilos de Miguel Sola se mostraban muy serios, muy ordenados, presionando en todo momento a los jugadores del Villarreal, y tratando de mover el balón con rapidez para llegar cuanto antes al área amarilla. Así Pablo tuvo su primera oportunidad, pero el esférico no llegó a las mallas.
Después serían Iván Agustín y el propio Pablo los que lo intentaron, pero sin éxito. El gol se veía llegar. Y llegó por mediación de Sergio, mediada la primera mitad, al aprovechar el interior un buen pase de Joseba.
El gol dio alas a los rojillos que buscaron incansablemente el segundo tanto antes del descanso. Y ocasiones no les faltaron. Joseba, Pablo e Iván Agustín pudieron mover de nuevo el marcador, pero les faltó puntería para ello.
La segunda mitad comenzó como había finalizado la primera. Con el Villarreal metido atrás, aguantando las acometidas rojillas, y desbaratando como podían las oportunidades que se iban sucediendo, como un cabezazo de Rodri que despejó el meta Juan Carlos con muchos apuros.
El Mirandés estaba totalmente volcado al ataque, lo cual dejaba muchos espacios, que podía aprovechar el Villarreal, como así pasó. Y en una contra letal, Fuster marcó el gol de la igualada, lo que complicaba sobremanera las cosas a los pupilos de Miguel Sola.
Lo siguió intentando el Mirandés, alentado en todo momento por la grada incondicional e inconmensurable, y Pablo tuvo una gran oportunidad, pero su disparo salió lamiendo el poste.
Al final Iván Agustín transformó un penalty, lo cual dejaba un resquicio a la esperanza, pero no hubo tiempo para más, y el Mirandés, a pesar de todo su esfuerzo y buen juego, deberá jugar otra temporada en tercera división.
En la segunda mitad el panorama cambió considerablemente al encajar el Mirandés el primer gol, cuando sólo se había disputado minuto y medio desde la reanudación, por mediación de Ordóñez. Un gol "de banquillo" que dejó noqueado al Mirandés durante un tiempo que fue aprovechado por los amarillos para marcar el segundo, al rematar Ordoñez un centro desde la izquierda en el interior del área.