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Derrota por la mínima tras cinco encuentros sin caer (1-0)

El encuentro en el Ciudad de Tudela no contó con apenas ocasiones en ninguna de las dos áreas, pero los locales aprovecharon la que tuvieron al filo del descanso.

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08/04/2018 20:27

Derrota. Es algo a lo que ya nos habían malacostumbrado los de Pablo Alfaro, después de cinco partidos sin conocerla y los tres últimos con victoria. Pero hoy tocó caer en el Ciudad de Tudela Quizás demasiado castigo para un encuentro que estuvo marcado por las pocas ocasiones en una y otra área, por lo que pudo ser más justo el empate. Pero el tanto de Óscar Vega al filo del descanso fue el que dictó sentencia hoy.

El C.D. Tudelano llegaba al encuentro tras doce días sin competir y, por tanto, con ese tiempo para preparar el choque ante los rojillos, que llegaban hoy a tierras navarras después de jugar el miércoles en Villaviciosa y solo con tres día para poder pensar en el equipo de Tudela. Sin excusas, salieron al campo a competir una jornada más, con las máximas aspiraciones y con la idea de volver a sumar -en el que hubiese sido el cuarto encuentro consecutivo- de tres. Sin embargo, no tenía pinta de ser un encuentro de alternativas. Tras quince minutos de tanteo, el primero en tomar la iniciativa fue el C.D. Tudelano en botas de su delantero, Esnaider, que si bien cazó una volea que se le fue muy lejana, a punto estuvo de meter la siguiente que le llegó, de no haber sido por un rapidísimo Puerto que llegó para taponar. Antes de todo esto, la polémica ya se había servido en una jugada aislada en la que Pito Camacho cayó en el área tras la mala salida de Pagola. Pudo ser penalti.

El C.D. Mirandés se rehacía de esos primeros ataques locales con balones a la espalda de la defensa rival. Pito Camacho corrió lo indecible para retar una y otra vez a una pareja de centrales que sufría mucho cuando tenía que correr hacia atrás, con muchos metros de distancia con su portero. El guion era claro y efectivo, pero los metros finales se hacían más cuesta arriba y no llegaban los disparos certeros. Y así, sin verdaderas ocasiones de peligro, llegó el solitario gol navarro. Contra rápida para llegar al área de Limones que acertaba a despejar el disparo inicial, pero no podía con el rechace que cazó Óscar Vega casi ya pisando área pequeña. Fácil, para empujar. Era el minuto 41 y, sin tiempo para más, se llegó al descanso.

Con el resultado a favor, el C.D. Tudelano aún arriesgó menos en ataque. Si durante los primeros 45 minutos la línea defensiva se situaba algo más adelantada, con una mentalidad ambiciosa de ir a por el partido, ahora los locales defendían el botín. Y así se hacía más complicado para el C.D. Mirandés que, en cualquier caso, no cesó en sus intentos. Contra todas las dificultades que pudiesen plantearse, como las molestias musculares de Pito que obligaron a hacer el tercer cambio rojillo a la hora de juego. Hasta entonces, apenas una ocasión de Rúper en forma de volea que se perdió por encima del travesaño.

Con el paso de los minutos y el 1-0 que seguía imperando en el marcador, los de Miranda de Ebro se veían obligados a arriesgar cada vez un poco más. En estas es cuando su rival aprovechaba las contras con superioridad hasta que las líneas rojillas reculaban. Los cuatro defensas hoy, estuvieron especialmente resolutivos en estas acciones para seguir manteniendo viva la esperanza de igualar. Sin embargo, el problema aparecía una y otra vez en el último cuarto de campo tudelano. Peláez rompió las líneas locales en un par de ocasiones, pero los centros de Jaime y Borja no encontraron nunca rematador certero. El partido moría con la sentencia navarra en botas de Mika, ya con el C.D. Mirandés completamente volcado, pero el recién ingresado al terreno de juego cruzaba en exceso.

El partido concluyó con la victoria local por la mínima, un premio excesivo para un encuentro exento de ocasiones de gol que bien pudo acabar en tablas.

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