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UD Las Palmas 3 - 1 CD Mirandés

Dos tantos de Valerón decantaron el choque.

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16/11/2013 16:20

El CD Mirandés no pudo conseguir la victoria en el Estadio de Gran Canaria y perdió por tres goles a uno frente a una UD Las Palmas muy eficaz y contundente de cara a gol. Dos tantos de Valerón, el protagonista indiscutible de la noche, y uno de Chrisantus, impidieron al equipo de Arconada sacar rédito alguno de su visita al feudo amarillo. En la segunda mitad, el Mirandés se hizo con las mejores ocasiones y llegó a aproximarse con un tanto de Igor Martínez; pese a todo, la remontada no cristalizó y el enfrentamiento terminó en derrota para los rojillos.

Arrancó el partido con mucho ritmo por parte de los dos conjuntos en liza. Una UD Las Palmas repleta de calidad en creación en materia ofensiva se media a un Mirandés que apostaba en la noche de hoy por la velocidad por banda y la fuerza en carriles interiores. Comenzó con fuerza el equipo de Sergio Lobera, cuando Chrisantus, aprovechando una media salida de Jiménez, robaba la cartera al meta y a punto estaba de marcar. Juego de pocos toques y mucha amplitud de campo que dificultaba el seguimiento de marca en el rival. Por su parte, el CD Mirandés mantenía el orden posicional con sus pivotes como reguladores del equilibrio, intentando la sorpresa a través de ambos extremos, que buscaban con facilidad el uno contra uno para romper desde fuera al línea defensiva amarilla. Era Aritz Mújika el que aproximaba el peligro por primera vez al amrco de Barbosa aprovechando un centro largo de Docal que el de Pasajes remataba de cabeza, obligando al meta a volar para salvar el tanto.

Mucho ímpetu en los dos bandos, pero un punto de desequilibrio clave en línea de tres cuartos. Cuando aún no se había alcanzado el minuto 10, una jugada de precisión y agilidad trenzada desde la línea de retaguardia, en una construcción milimétrica que pasó por todos los puestos de creación local, alcanzaba el área rojilla, y en ella, a pase de Tana, Juan Carlos Valerón demostraba su calidad remachando el centro medido para hacer el primero de la tarde. Calidad diferencial del internacional absoluto, y premio al control de un equipo repleto de recursos. El tanto obligó al Mirandés a una reafirmación posicional, y a una ocupación mayor de espacios para obligar al rival a cuidar los metros entre líneas al contraataque.

La UD Las Palmas demostró durante todo el periodo su capacidad generadora, con un vértice Apoño-Valerón que filtraba con calidad toda pelota que llegaba a línea divisoria, sustentando todo el juego en una salida de balón limpia y de mucha velocidad en la transición hacia puestos de ataque. La inclinación asociativa viró entonces hacia la banda derecha donde Ángel y Nauzet se erigieron en auténticos estiletes para la zaga mirandesa con constantes incorporaciones y centros envenenados que obligaron a zaga y portero a exhibir solidez aérea sin fisuras. El CD Mirandés hacía gala de su solidaridad defensiva y su rigor a la hora de soportar las embestidas locales,  buscando con velocidad la llegada en balón directo de sus puntas tras robo. En una de las ocasiones más claras del primer periodo, Igor lograba traspasar la barrera de centrales, y hacía llegar un balón franco a Aritz Mújika que el punta no acertaba a transformar en gol, ganando la partida esta ocasión Mariano Barbosa con una intervención de gran mérito.

La primera mitad transcurría entre el control de pelota de la Unión Deportiva Las Palmas, con gran calidad en la construcción y buena presión, muy alta, tras pérdida, y el crecimiento medido y esmerado de un CD Mirandés que apoyaba sus subidas en la incorporación progresiva de efectivos en bloque compacto, y en el que el protagonismo de los laterales como hombres libres y de desequilibrio se antojaba fundamental para romper el orden local. Malón e Iriome fueron los hombres más incisivos en la búsqueda del espacio a espalda de lateral rival y de sus botas nacieron buenas aproximaciones, como la que permitió a Iván Agustín peinar un envío cruzado desde la derecha que se escapaba por poco lejos del marco de Barbosa. Con un  gol anulado a Iriome por falta previa al defensor tras dura pugna en el área que acabó con el disparo del tinerfeño en las mallas amarillas, el colegiado dio por concluido el primer asalto de un combate rápido, con dominio de balón para los locales y aportes de fuerza, presencia y llegada para los de Gonzalo Arconada.

El inicio de la segunda parte trajo la entrada de Pablo Infante en sustitución de Docal, y la apuesta rojilla por incrementar la capacidad de desborde y sumar pólvora al ataque. El arranque trajo una primera aproximación peligrosa por parte visitante en la que Iriome y Malón establecieron una magnífica combinación, que permitió al lateral penetrar en el ñarea rival, obligando a Castillo a deslizarse in extremis para evitar el disparo. A renglón seguido sería Ríos quien, de falta directa, probaría fortuna con un disparo duro y ajustado a la izquierda del marco canario que a punto estuvo de sorprender a Barbosa. Gran inicio del Mirandés que, sin embargo, iba a verse eclipsado muy pronto. Una magnífica acción en mediocampo de toque, arrastre y apertura, iba a concluir en un preciso envío a banda derecha donde Nauzet Alemán serviría un centro raso al punto de pena máxima, donde, de nuevo, iba a aparecer Valerón para remachar a la red el segundo gol de la noche.

El cuadro visitante se vio entonces obligado a adelantar líneas, cercando la salida de balón del equipo de Lobera, obligando a partir desde lanzamientos lejanos para las primeras incorporaciones. La presencia en campo rival se hacía continua, y los robos aumentabas en peligrosidad habida cuenta de la cercanía con el marco contrario. Más verticalidad y más influencia cerca de puerta que pronto iban a recibir su recompensa a la tenacidad y valentía posicional. En un desajuste entre defensores, un balón servido desde perfil izquierdo sería aprovechado por Igor Martínez que, en gran movimiento, fusilaría por alto a un Barbosa que nada pudo hacer ente el remate. Se acercaba el marcador y las opciones del equipo dirigido por Gonzalo Arconada que veía así premiada su apuesta por el ataque.

El tanto espoleó al equipo rojillo que ya, hasta el final del duelo, iba a lanzarse sin cuitas contra el marco rival. Sería Pablo quien orquestara la avanzada visitante, primero en un remate que estrellaría contra el larguero tras llegada en segunda línea, y a continuación, en una volea lejana pero precisa, que obligaba a Barbosa a la parada del partido, sacando de la cepa del poste un balón que se colaba sin oposición. La ofensiva continuaba, el Mirandés jugaba siempre creando superioridad en mediocampo, y llegando con óptima acumulación de efectivos por los carriles interiores. La presión crecía sobre la zaga amarilla, y la entrada de Juan Muñiz le daba al cuadro visitante mayor capacidad de juego en los espacios creados. Iba a ser Pablo de nuevo, quien, desde la frontal del área, rozaría el tanto con una falta directa a la que le faltaron centímetros para entrar.

Sin embargo, no era hoy la noche del CD Mirandés, y pese a los esfuerzos realizados y a la valiente apuesta por la remontada, la UD Las Palmas iba a dar el golpe definitivo en la recta final. Buena recuperación de Apoño que se apoya en Juan Carlos Valerón para que el balón llegue a la incorporación rápida de Chrisantus quien, tras conducción libre hasta la frontal, descarga un zapatazo imposible para Dani Jiménez que no puede hacer nada pese a su estirada. Tercer tanto, y punto y final para un partido sobre el que pasar página cuanto antes centrando esfuerzos desde ahora en el duelo de la próxima semana ante el Córdoba CF.