Victoria contundente, sobre el césped y en el marcador, de unos rojillos que vuelven a dejar la portería a cero y endosan tres goles a la A.D. Alcorcón.
C.D. Mirandés 3-0 A.D. Alcorcón
Buena tarde de fútbol en Anduva. Mejor sería la noche, cuando concluyeron los 90 minutos de juego de un partido importantísimo para el conjunto rojillo y también para su afición: incondicional en Anduva.
Los sustos llegarían pronto. Y es que el C.D. Mirandés no arrancó como nos tiene acostumbrados en su campo. Problema propio o mérito del rival, lo cierto es que los alfareros arrancaron intensísimos un encuentro que no había venido a perder ni mucho menos pese a ser conscientes de la fortaleza rojilla. Óscar Plano y David Rodríguez parecían volver loca a la defensa de tres mirandesa que sufría con la movilidad del ataque madrileño, muy rápido en la transición y abriendo mucho el campo siendo además profundos en las combinaciones con su killer particular: David Rodríguez. La primera sería con algunos aficionados aún por sentarse en sus localidades. Minuto uno y primer mano a mano que caía del lado de Raúl en detrimento del 7 de la A.D. Alcorcón. Paraba perfecto el guardameta rojillo para salvar a los suyos. Después sería Óscar Plano el encargado de volver a la carga con sendos trallazos que tampoco encontraban premio. Ni siquiera en el mano a mano podía de nuevo con un imperial Raúl Fernández-Cavada. Puede que este peligro constante fuese lo que finalmente hiciese reaccionar a los de Carlos Terrazas, que cuando menos se lo esperaba el contrario, mordía la red con una semivolea de Galán tras un libre directo que el propio defensa había rematado. Todo un especialista del balón parado que ya suma tres tantos en su cuenta personal con la elástica rojilla. Era el minuto 31 pero la primera parte aún daría para más. Por lo menos para los nuestros. Y es que sin tiempo casi para reaccionar, los de Miranda de Ebro asentaban un nuevo golpe a sus rivales con el gol de Álex García que aprovechaba un rechace muerto de Dimitrovic para instalar el segundo en el electrónico. Ahora sí, la primera mitad moría con ese 2-0 de ventaja para los locales.
Algunos se acordaban de lo acontecido hace 15 días frente al R.C.D. Mallorca. Lago Junior, y todo el equipo en general, se encargarían de espantar esos tímidos fantasmas en esta noche de Halloween. Diez minutos corrían de la reanudación. Solo diez cuando Lago Junior decidió poner la sentencia definitiva a la A.D. Alcorcón en una definición perfecta frente al portero tras un precioso pase de Ion Vélez que le dejó solo. La intensidad no bajaría no obstante en el cuadro local. Constantes ataques y una presión alta hacía imposible ni la más mínima reacción del contrario, que cada vez se acordaba más de las ocasiones falladas en el arranque del encuentro. Los rojillos se habían hecho con el mando completo del encuentro e incluso tenían mejores ocasiones que los alfareros, como un remate de cabeza de Néstor completamente solo en el área que acababa manso en las manos de Dimitrovic. Poco más pudo verse sobre el césped de Anduva tras esa última ocasión clara del 23 rojillo en el 79 de juego, así que los tres puntos se quedaron en casa y la igualada a puntos entre ambos conjuntos que se hacía real como bien se habían marcado plantilla y técnico a lo largo de la semana.