Golpe de efecto a domicilio para alejarse de los puestos de descenso
Los de Toño Casado lograron una importantísima victoria que sirve para dar respiro al filial rojillo gracias al gol anotado por Mikel. Además, lo hizo a lo campeón, sobreponiéndose a un rival, el Santa Marta, que llevaba varias jornadas invicto, y ante su público. Los de Toño Casado arrancaron el encuentro ambiciosos, en un afán ofensivo que bien caracteriza a los jugadores del primer equipo y que los chavales de la cantera dibujan a la perfección. Sin titubeos. Sin especulaciones. Y la apuesta tuvo premio con el gol de Mikel poco antes de irse al descanso, un golpe siempre psicológico que merma las aspiraciones del rival.
Y tanto si las mermo. De poco sirvió a los salmantinos la verticalidad que mostraron tras la reanudación, con un C.D. Mirandés B muy serio posicionalmente y con las líneas bien marcadas para acometer cualquier aproximación con peligro. De hecho, fueron los visitantes quienes más cerca estuvieron de la sentencia que de sufrir el empate, pero el resultado no se movería ya más.