PERMANENCIA EN SEGUNDA DIVISIÓN

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PERMANENCIA EN SEGUNDA DIVISIÓN

La primera temporada en categoría profesional de la historia del CD Mirandés supuso un auténtico reto a todos los niveles para el club de Anduva. Una división compuesta por equipos históricos del fútbol nacional en la que el club rojillo logró adaptarse no sin un periodo de aclimatación inicial en la que las dificultades por el salto se mostraron en partidos de alta exigencia en los que los pupilos de Carlos Pouso combatieron con intensidad, muy arropados por la siempre fiel grada mirandesa. En esta temporada recalaban en Miranda jugadores de experiencia en Primera y Segunda división como Iñigo Díaz de Cerio, Iñaki Goitia, Roberto Esquiroz "Rúper" o Gonzalo Colsa, incluyendo la importante vuelta en el mercado invernal en forma de cesión ,procedente del Real Madrid Castilla, del centrocampista Antonio Martínez, una vez superada la grave lesión producida en el partido de campeones de Segunda División B del año anterior.

El proceso de conversión en Sociedad Anónima, respaldado en votación por el colectivo de socios, y el objetivo de la salvación deportiva, se convirtieron en los objetivos y los retos a afrontar por la institución para el citado curso. Para el primero de ellos, la Junta Directiva liderada por Ramiro Revuelta, confió la profesionalización del club y la implantación de un sistema de gestión eficaz a Elías Espiñeira como director general. El rumbo firme en lo institucional, se vió apoyado a corto plazo por una recuperación de resultados y un ascenso de posiciones en la tabla clasificatoria durante la segunda vuelta de campeonato, que llevó al Club Deportivo Mirandés a completar un segundo tramo de liga a la altura de rivales que optaban a jugar play off por el ascenso, logrando equilibrar el complicado inicio.

Victorias ante rivales de la talla de UD Almería o Elche CF, conjuntos que a la postre lograrían el ascenso a Primera División, unidas a un regularidad en juego, rendimiento y resultados tras alcanzar un patrón de juego con el que el equipo rojillo consiguió escapar progresivamente del fantasma del descenso, hicieron que el conjunto alcanzara la fase final de la temporada con todas las opciones intactas. Sería en Córdoba, en una calurosa tarde en el estadio Arcángel donde, de nuevo Mújika, como ya sucediese en la fase de ascenso del año anterior, lograba marcar el primer tanto de una victoria que certificaba la permanencia un año más del CD Mirandés en liga Adelante. El posterior tanto de Alain confirmó la noticia, y ese día, a falta aún de un partido por disputarse para concluir la temporada, el equipo salvaba la categoría.

Felicidad y celebración en toda una ciudad que veía como por segundo año consecutivo, el equipo respondía a todas las expectativas y la confianza depositadas en él, consiguiendo cumplir con el objetivo fijado en el arranque del curso, logrando una permanencia histórica que marcaba para siempre la historia de la entidad de Anduva. Éxito a nivel deportivo, y estabilidad institucional y económica para un club que comenzaba ya a crecer entre los grandes, afrontando un porvenir inimaginable apenas algunas temporadas atrás.