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C.D. Mirandés 2 - 0 C.D. Tenerife

Segunda victoria consecutiva del Mirandés en Anduva.

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02/09/2013 10:21

El Club Deportivo Mirandés logra la segunda victoria de la temporada al ganar por dos goles a cero a un Club Deportivo Tenerife que si bien puso las cosas muy difíciles durante todo el encuentro, no pudo superar a los de Gonzalo Arconada, que supieron elegir bien las fases de su juego y lograron desequilibrar la balanza merced a los tantos de Mújika y Muñiz. Partido efectivo y siete puntos en el casillero de nueve posibles.

Premio al trabajo, la paciencia y la efectividad. Podría ser el resumen del partido que esta tarde ha vencido el Club Deportivo Mirandés ante uno de los llamados a ser rival directo por los objetivos en esta Liga Adelante. Comenzó el partido, sin embargo, con el conjunto chicharrero mucho más enchufado, con más velocidad y peligro que los locales. A los pocos minutos del comienzo, Guillem ya había buscado puerta a centro de Moyano, dejando claras las intenciones de los visitantes. Juego interior fluido y mucho desborde por banda con Suso como principal argumento, colocaron al Mirandés en posición complicada durante el primer periodo.

Las bandas eran de recorrido unidireccional, y el cuadro local tuvo que emplearse a fondo para frenar las acometidas laterales. Fántástico sistema de ayudas el aplicado por el Mirandés en esta primera parte que si bien, alejaba las líneas de la portería contraria, conseguía cerrar los espacios tanto a la espalda como en línea divisoria a los blanquiazules.  Iriome y Mújika conseguían aportar trabajo a su lateral, y facilitaban la salida tras robo, especialmente activo se mostró el jugador canario, exhibiendo potencia y llegada ante sus ex compañeros.

Una primera parte muy rígida en lo táctico por parte de los locales, de eminente carácter defensivo, y una vía de escape del equipo de Cervera que, aunque incisiva, terminó basándose en exceso en la capacidad física y rapidez de sus hombres más habilidosos en el uno contra uno, lo que convertía el duelo con el paso de los minutos en una historia de guión estable , aunque con victoria a los puntos para los visitantes, que contaban con más balón y acciones más directas sobre el marco de Prieto, de nuevo clave en el partido. El Mirandés, con menos posesión de la esperada, adolecía de mando sobre el desarrollo del partido, y concentrado en fortalecer su perfil de retaguardia, no conseguía dominar al rival y sufría sin el cuero bajo control.

La primera mitad derivó en su tramo final en un momento de mayor atrevimiento por parte de los rojillos, con un juego más enfocado al apoyo por laterales y en busca de una mayor amplitud de campo que, sin embargo, no fue suficiente para mover el marcador en los primeros cuarenta y cinco minutos.

La segunda parte trajo consigo un Mirandés con cambio de guión. El objetivo era recuperar el control del balón y Gonzalo Arconada apostó con fuerza por ello. La entrada de Ruiz de Galarreta resultó clave para cambiar el perfil del equipo, que pasó a ser más creativo y con mayor capacidad en la búsqueda de soluciones para construir. El primer susto lo darían los locales en un saque de esquina de Iriome que se fue envenenando hasta obligar a Aragoneses a realizar una espectacular parada, evitando así el gol olímpico. No sería la última intervención del cancerbero gallego. El rival mantenía su nivel de frecuencia en llegadas y volvía a ser Suso quien, tras jugada individual, ponía el tanto, primero en pies de Loro, y después de Guillem, quienes se encontrarían con la defensa en sus respectivos disparos.

Poco a poco las tornas iban cambiando, el Mirandés manejaba cada vez más el balón, adelantaba posiciones y el juego se centraba en la parcela blanquiazul, obligando a una salida más retrasada de lo visto en el primer acto. Más combinación en corto y largo, y más juego de posiciones que acababa por acelerar el desgaste de un equipo que veía como el giro de tuerca del rival estaba funcionando a la perfección.

El cuadro de Anduva se mostraba más veloz a la hora de bascular, con Mújika en la ruptura y Galarreta en la dirección, como protagonistas de un segundo tiempo en el que pudo verse la versión más fiel de este Mirandés que persigue Arconada. Enfrente, Cristo Martín se mantenía como baluarte en rapidez y desequilibrio, pero el manejo del CD Tenerife de la primera parte no había cristalizado en goles, y eso acabó por hacerlo ineficaz. La entrada de Lucena por un muy cumplidor Nagore mejoró el capítulo de la salida de balón, siendo ésta más limpia y de mejor dirección hacia los hombres creativos que, ahora sí, recibían en posiciones de peligro inminente.

Y así, con la maduración necesaria, llegó la ventaja al electrónico. Una jugada de inicio, pasando por los pies de ocho jugadores rojillos, en transición desde la línea defensiva, con la marca inequívoca de Iván Agustín en la pugna, y la claridad de Galarreta en el filtrado del último pase, permitió a Mújika plantarse frente a Aragoneses, cruzando a la perfección a la cepa del poste derecho para lograr el uno a cero.

Gol muy merecido, e inicio de una cascada de ocasiones para el equipo de Miranda que, a partir de ahí, mostró su mejor versión. Volcado sobre el marco rival, con una velocidad en la búsqueda de opciones en tres cuartos y eficacia en las conducciones brillante, pudo aumentar aún más su ventaja merced a dos clarísimas llegadas de Galarreta y Mújika, que, otra vez, rozaban el gol, bien por milímetros, o bien por la acción de guardameta rival, que se destapó como el mejor de los canarios.

La segunda parte del Mirandés, con gran crecimiento en el juego, y exhibición de los conceptos de posesión y potencial en punta de ataque, contrastaban con el momento de un CD Tenerife mermado por cierto bajón en lo físico, tras el gran esfuerzo realizado hasta el momento, primero en ataque, y después, durante toda la segunda parte, principalmente en defensa.

La entrada de Juan Muñiz, en un nuevo paso adelante de Gonzalo Arconada, acabó por apuntalar las opciones de un rival que, ya sin duda, perdió de vista el esférico con una línea de enganches que monopolizó las ocasiones y los procesos de juego en territorio enemigo. El conjunto blanquizul dejó de encontrarse cómodo sobre el verde, y a pesar de que Aday probó el estado de alerta de Pancho Prieto, los sobresaltos dejaron paso al definitivo dos a cero para los rojillos.

El preludio fue un disparo de Galarreta que detiene Aragoneses en la que parecía última jugada del encuentro. Lejos de eso, la asociación del mediapunta de Eibar con Juan Muñiz, dio sus frutos de inmediato y sin dejar morir el partido con sólo un tanto arriba para los de casa. Recibió Galarreta al borde del área, y viendo la incorporación del asturiano por la izquierda, cedió en ventaja a la carrera de éste para que fusilara a un desarmado Aragoneses en la jugada final de un partido que el equipo de Anduva conquistó con corazón y cabeza.

Dos victorias y un empate ante FC Barcelona B, Zaragoza y CD Tenerife. Brillante arranque de un equipo que sólo piensa ya en la semana de compromisos ante el CD Numacia en Soria perteneciente a la Copa Castilla y León, y el horizonte de Madrid, en el duelo ante el Castilla de la siguiente jornada de liga.