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El Mirandés acaricia la victoria en Lasesarre (1-1)

Los rojillos fueron superiores, pero una jugada a balón parado y la poca fortuna en la puntería, le privaron de los tres puntos.

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03/02/2019 20:34

Fotografía: YERAY ARENAS - BARAKALDO CF

Con la miel en los labios. Es la sensación que quedó en Lasesarre. Campo difícil. Rival duro. Partido de equipos directos. Y el Mirandés demostró ser mejor. Pero, en los puntos, sin diferencias. Reparto para ambos conjuntos. Tablas. A uno. Y es que el gol inicial de Álvaro Rey no fue suficiente. Empató Erik a diez para el final, pero aún tuvieron los visitantes para llevarse la contienda. Por eso la sensación fue de haber dejado dos puntos en un partido en el que se fue superior al rival.

Poco fútbol en el primer tiempo. No tenía intención de que lo hubiese el Barakaldo CF a tenor de su juego. Balones largos. Sin complicaciones. Jugadas directas y a ganar caídas. Era su plan de partido y, durante los quince primeros minutos de juego les salió bien. Medio bien. Salvo una intervención de Limones al nada de arrancar, poco más entre los tres palos pese a que, eso sí, se jugaba en campo del C.D. Mirandés. Quince minutos. Es lo que le costó hacerse con el balón a los rojillos. Coger confianza y creérselo. Creer que, pese a lo blando del terreno de juego, la clave de su partido pasaba por jugar la bola. Como siempre. Y así llegaron las ocasiones. Álvaro Rey destacó por encima del resto. Con chispa. Con ganas. Vertical. Agresivo. Tuvo dos incursiones por su banda derecha que no llegó a centrar ni rematar, pero era un constante peligro para la defensa rival. Cumplida la media hora de juego, el balón era ya completamente del Mirandés. Partido controlado. Faltaba sólo verticalidad ante una defensa rocosa como la del Barakaldo. Mitad de camino hecho. Sin goles. Jugadores al túnel de vestuarios.

A por el partido. Pareció ser la consigna a la vuelta de los jugadores al terreno de juego. No quiere decir que antes no hubiesen ido, pero el Mirandés había ganado en confianza con el dominio del cuero y ahora se lanzaba a por su rival. Y, curiosamente, no fue un gol en jugada el que abrió el marcador, sino de falta. Centrada. En la frontal. Pegadita al balcón del área. La pidió Álvaro Rey. La enchufó Álvaro Rey. Con fortuna, quizás, porque tocó en la barrera y después en el palo. Pero entró. Lo importante es que entró. El Mirandés siguió jugando a lo suyo. A lo que sabe. A tener el balón. El rival, seguía con balones largos e intentándolo con disparos lejanos. Todos muy altos. En medio del carrusel de cambios, precisamente el recién ingresado Barbosa, se revolvió en el minuto 69 muy bien en área pequeña y pudo empatar, pero Sergio estuvo providencial para taponar y enviar a córner. Sin embargo, diez minutos después, nada se pudo hacer ante el remate de Erik en una acción lateral lejana a balón parado. No se acertó a despejar y el remate de cabeza de medio lado acabó por introducir lentamente el balón en la red. De nuevo tablas.

No se iban a rendir los rojillos. Debutaba Rodrigo. Más mordiente al ataque. Minuto 83, Hugo Rama tenía un balón franco dentro del área para marcar. Disparo demasiado alto. A por otra. Yanis en el 85. Más rápido y hábil que nadie para llevarse el pase largo, dejar atrás a los dos centrales y quedarse cara a cara con Viorel. Tapaba abajo con la pierna el meta. Fue la última esperanza para llevarse los tres puntos. La unidad supo a poco a tenor de lo visto.

Se habla de: C.D. Mirandés, Barakaldo CF, Crónica

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