CDM / NOTICIAS

Real Zaragoza 0 - 0 CD Mirandés

Valioso punto en un feudo muy complicado.

Volver

25/08/2013 15:36

Punto merecido el conseguido por el CD Mirandés ante el Real Zaragoza en la Romareda. Intensidad, ritmo y mucho rigor táctico fueron las claves de un duelo del que el equipo de Arconada sale muy reforzado de cara al duelo de la próxima semana ante el CD Tenerife en Miranda de Ebro.

Primera salida de la temporada para el CD Mirandés, y un escenario más propio de Primera División que de la categoría de plata para abrir fuego. Una Romareda invadida por varios centenares de seguidores rojillos desplazados para apoyar a su equipo en el duelo daba la bienvenida al conjunto de Arconada en su primer partido oficial de liga en tierras zaragozanas.

El partido echó a andar con un Zaragoza dominador en los primeros compases. Rápido asumió el equipo de Herrera la iniciativa y la posesión en campo rival, buscando la entrada con la velocidad de Montañés como estilete, o bien a balón parado, donde Luis García se destapó como arma contundente en peligrosos balones cruzados sobre el área de Prieto. Sería Montañés quien ,antes del minuto 10 y tras ganarle la espalda a Corral, probaría suerte de disparo raso potente que, esta vez, encontraría la pierna del 21 rojillo, rehecho de la carrera y limpio al corte para despejar.

Mucho control por parte local, con una línea defensiva muy adelantada, e importante acumulación de efectivos en la mediapunta, lo que obligaba al equipo rojillo a cerrar espacios uniendo mucho sus líneas y retrasando posiciones. En materia ofensiva, era la banda derecha la que se mostraba más incisiva, con un laborioso Mújika en dura pugna por superar al marcador, y alimentado por los balones filtrados de Nagore y Galarreta, muy activos en la misión de dotar de equilibrio constructivo al conjunto. El mediocampo rojillo, precisamente, se erigió en el baluarte más valioso del equipo en la primera mitad, dotando de continuas ayudas a la zaga, acudiendo como centrales auxiliares en balón aéreo, y cercando los intentos de combinación de García y Cidoncha, los que más peligro generaban por carriles interiores.

El partido fue recuperando el equilibrio en la posesión con el paso de los minutos. El Real Zaragoza elaboraba menos y buscaba el balón directo sobre la incorporación de los laterales y las diagonales de sus hombres de referencia; mientras que el Mirandés, manteniendo su esquema solidario y de concentración defensiva en repliegue, encontraba cada vez con más frecuencia a De Cerio. Una gran ocasión de Víctor, que consigue sacar bajo palos Corral, fue el preludio a la gran oportunidad rojilla de la primera parte: buen pase de Ruiz de Galarreta sobre De Cerio, y el punta donostiarra que no acierta a batir a Leo Franco en el mano a mano desde el punto de penalti. Rozó el gol el 23 rojillo y confirmó la recuperación de sensaciones de un Mirandés que se encontraba cada vez más cómodo en el partido, provocando situaciones de peligro, y obligando a la zaga blanquiazul a cuidar sus incorporaciones para no desguarnecer el espacio defensivo.

Con las fuerzas equilibradas y una volea de Mújika tras saque de esquina que se marchó alto por encima del marco de Leo Franco, concluyó una primera parte de igualdad y mucho rigor táctico en los dos bandos.

La segunda mitad arrancó con un cambio en los locales que dejaba a la las claras la intención de Herrera de aumentar el control sobre el juego. Barkero hacía su aparición en lugar de Cidoncha, y con él, el Real Zaragoza ganaba otro activo importantísimo en calidad y golpeo. El segundo acto presentó a un Mirandés con líneas adelantadas, ejerciendo buena presión sobre la salida de balón rival, y obligando al contrario a un juego de combinación horizontal poco efectivo.

Herrera, consciente de la importancia de la batalla por el mediocampo, retiró a Luis García, cuya influencia en el juego fue de claro más a menos, y dio entrada al siempre combativo José María Movilla, para dotar de fuerza y criterio al juego interior maño. Su entrada dio un nuevo aire al equipo, y a punto estuvo de desnivelar la balanza con un magnífico pase elevado sobre la posición dentro del área de Álvaro, que remató ajustado aunque suave, encontrando la agilidad de Prieto como muro infranqueable.

El trabajo también pasaba factura en el otro lado, y Arconada necesitaba de reservas de oxígeno en la divisoria habida cuenta de la labor realizada hasta el momento. Entró Lucena por Nagore, y el Mirandés cargaba pilas en un pivote que había resultado básico hasta el momento por el apoyo proporcionado al esquema. La segunda parte avanzaba y el cuadro rojillo establecía un compacto 4-4-2 en fase posicional con el que el rival carecía de espacios para la combinación, viéndose obligado a la transición directa como salida principal a la presión. Arriba, De Cerio como referencia entre centrales, y Galarreta por detrás, como enlace con los medios para buscar el balón al espacio.

Los visitantes adolecían de más presencia por banda derecha, donde Iriome, tras buen trabajo de coberturas y apoyos en largo, había apurado todo el combustible en la reserva. Ingresó en su lugar Muñiz, para apoyar el juego entre líneas con Galarreta y aportar desborde en conducción diagonal. Frente al cambio de piezas, en el Real Zaragoza era Víctor quien daba un paso adelante. El 18 blanquiazul se mostró muy activo durante toda la tarde, y suyas fueron las cabalgadas más peligrosas sobre la defensa rojilla, que tuvo que emplearse a fondo para contener al pequeño atacante.

El equilibrio, no sólo era palpable en el marcador; sobre el verde, el encuentro se repartía por igual en posesión y capacidad táctica en los dos equipos, con peligro más directo en el lado local, pero con un trabajo de presión y subida de líneas en el bando rojillo que prolongaba con continuidad la presencia de los hombres de ataque en campo maño. Alcanzado el minuto 80, Arconada daba entrada a Igor Martínez para aprovechar la velocidad del extremo en la fatigada zaga rival y así, apurar opciones en el desmarque de ruptura desde la izquierda.

Un buen remate de Mújika tras saque de esquina de Muñiz, y un paradón de Prieto en mano a mano con Víctor, se convertían en el punto y final para un partido muy igualado, de mucha disputa y en el que ninguno de los dos conjuntos en liza mereció perder. Un punto valioso en un marco excepcional que mantiene la dinámica positiva de resultados de un Mirandés que ya espera al CD Tenerife en Anduva.
 

FICHA DEL PARTIDO
 
Fecha: 24 de agosto de 2013  
Lugar y hora: La Romareda. 19:00 horas.
Árbitro: Ricardo de Burgos Bengoetxea. Amonestó a Álvaro y Paredes por el Zaragoza, y a Prieto, Koikili, Corral, Nagore, Iriome, Galarreta y De Cerio por el Mirandés.
 
REAL ZARAGOZA CD MIRANDÉS
 
25. LEO FRANCO 13. Francisco PRIETO
17. José FERNÁNDEZ 2. JAVIER FLAÑO
4. ÁLVARO González 3. KOIKILI Lertxundi
3. Javier PAREDES 4. CÉSAR CANEDA
21. ABRAHAM Fernández 21. Álvaro CORRAL
11. Francisco MONTAÑÉS 8. IVÁN AGUSTÍN
22. Sergio CIDONCHA (46´) 6. Txomin NAGORE (52´)
8. J. Javier BARKERO (46´) 5. Manuel LUCENA (52´)
15. José Mari MARTÍN 24. IRIOME González (70´)
10. LUIS GARCÍA (64´) 22. Juan MUÑIZ (70´)
7. José María MOVILLA (64´) 15. Íñigo RUIZ DE GALARRETA (80´)
18. VÍCTOR Rodríguez 19. IGOR MARTÍNEZ (80´)
9. ROGER Martí (77´) 11. Aritz MUJIKA
14. Jorge ORTÍ (77´) 23. íÑIGO DÍAZ DE CERIO
 
ENTRENADOR: PACO HERRERA ENTRENADOR: GONZALO ARCONADA
       
Goles:
 
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga Adelante 2013/2014. 8.000 espectadores presenciaron el choque, de los cuales, 600 eran aficionados del Mirandés.